Fátima fue velada en su humilde domicilio, por vecinos, familiares y amistades. Foto: Especial
La pequeña acompañaba a su mamá a recorrer las calles para vender dulces y conseguir dinero para sostener a la familia

CIUDAD DE MÉXICO.- A Fátima no le gustaba quedarse sola en un modesto cuarto donde vivía con tres de sus hermanos y su mamá María Magdalena.

Prefería acompañar a su mamá a recorrer las calles para vender dulces y conseguir dinero para sostener a la familia.

Aquí vivía junto a su madre y hermanos. Foto: Especial

La puerta del cuarto donde vivía está cerrado con candado, los vidrios están rotos y en el patio hay juguetes de sus hermanos.

Desde los vidrios rotos, se observa el interior del cuarto donde hay un televisor viejo y trastes sucios encima de una pequeña mesa.

Era una niña muy cariñosa, según sus familiares. Foto: Especial

Darío, tío de Fátima, narró que policías ministeriales les enseñaron fotos de una mujer con la cual salió de la mano de la primaria en la que estudiaba.

Desde ese momento, sus familiares dejaron de saber de su paradero y no identificaron a la mujer.

Un día, una mujer se la llevó desde su escuela. Ya no la volvieron a ver con vida. Foto: Especial

A la familia de la menor de siete años le parece extraño que se haya ido con una extraña, pues no acostumbraba a entablar plática con desconocidos.

También fue llevada leña para prenderla en la calle por la noche durante el velorio de la menor.