Especial/El primer cálculo de evolución del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre del año registró una contracción del 4.8 por ciento
Jerome Powell, presidente de la Fed, rechazó el uso de tipos de interés negativos, aunque no descartó otro tipo de medidas de estímulo adicionales

El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, rechazó el uso de tipos de interés negativos para encarar la crisis desatada por el coronovirus COVID-19 al indicar que no es algo que el banco central “esté contemplando”, aunque no descartó otro tipo de medidas de estímulo adicionales.

“La posición de la Fed sobre los tipos de interés negativos no ha cambiado. No es algo que la Fed está contemplando”, subrayó este miércoles Powell en respuesta a los crecientes llamados a tomar esta medida extraordinaria, incluidos los del presidente estadounidense, Donald Trump, en una conferencia en el centro de estudios Peterson Institute for International Economics, en Washington.

Para paliar los estragos económicos de la crisis, la Fed ha lanzado todo su arsenal monetario con inyecciones masivas de liquidez en los mercados financieros, compras masivas de deuda y ha bajado los tipos de interés prácticamente al cero por ciento.

Asimismo, el Congreso ha aprobado varios programas de estímulo fiscal por valor de casi tres billones de dólares, el paquete de mayor envergadura en la historia de EE.UU.

“Hay un creciente consenso de que la recuperación puede llegar más despacio de lo que nos gustaría (…) y que la recuperación puede tomar un tiempo antes de ganar impulso”, remarcó Powell.

Por ello, no descartó medidas de estímulo monetario adicionales

“Aunque la respuesta económica ha sido a la vez oportuna y adecuadamente grande, puede que no haya sido el capítulo final, dado que el camino por delante tiene tanto una elevada incertidumbrecomo está sujeto a significativos riesgos a la baja”, sostuvo.

La Bolsa de Wall Street arrancó la jornada a la baja tras los comentarios de Powell, con el Dow Jonesde Industriales, su principal indicado, registrando un descenso del 0.83 por ciento poco después de la campanada de apertura.

La gravedad del impacto del COVID-19 es de una de magnitud sin precedentes recientes, de acuerdo a los primeros indicadores que se han ido conociendo.

El primer cálculo de evolución del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre del año registró una contracción del 4.8 por ciento, pero se espera que las cifras del segundo trimestre sean mucho más dramáticas.

Asimismo, el desempleo en el país se disparó en abril 10.3 puntos porcentuales, hasta alcanzar una tasa del 14.7 por ciento, cifra no vista desde hace 70 años, como consecuencia de la oleada de despidos.