Como cada año nos proponemos, escribimos, nos alegramos por el fin de uno y el inicio de otro año. Siempre los comienzos nos dan ese aire de borrón y cuenta nueva y mejor aún, si es el comienzo de un nuevo ciclo anual.

La cuestión de la salud es un tópico que no suele pasarse por alto en el arranque de un año, es objetivo de muchos reducir kilos, mejorar la figura, hacer ejercicio y llevar un mejor régimen alimenticio.

Muchas personas consideran la posibilidad de estudiar, de aprender algo nuevo como un idioma, tocar un instrumento, practicar algún deporte y ¿porqué no? Buscar ser emprendedores con las facilidades que dan muchas organizaciones y asociaciones civiles.

En la cuestión financiera hay una especie de incertidumbre tanto por los incrementos inflacionarios, préstamos, proyectos personales en cuestiones monetarias y diversos temas relacionados con la economía.

Lo mejor manera de aprovechar un comienzo es tener la conciencia de que nada será mágico se lograrán cosas, que por el hecho de escribirlo, decirlo o pensarlo se harán realidad. El secreto o la efectividad en el logro, está en la constancia y no necesariamente en lo intenso de las acciones.

Para ejemplificar el párrafo anterior propondremos que alguien que quiere comenzar a ahorrar, deberá hacerlo de a poco, por semana y no retirar nada en la medida de lo posible para incrementar ese “poco” y no hacer retiros.

Otro ejemplo es que quien desee hacer ejercicio no necesariamente deberá inscribirse en un gimnasio donde el primer día regrese exhausto y a la semana sienta que es demasiado intenso o pesado; mejor, deberá comenzar en casa, realizando ejercicios leves, salir a caminar por un mes, hasta incrementar el rendimiento, el gusto y los resultados.

Alguien que quiere mejorar su alimentación comenzará por beber agua, tratar de dejar la comida “chatarra” y los pastelitos para los fines de semana o un día sí y otro no y luego dos no y uno sí… Dice el dicho que la gota de agua rompe la roca, no por lo intenso sino por lo continuo.

Los años nuevos seguirán, la incertidumbre continuará, los precios se incrementarán, la seducción de los alimentos que dañan la salud seguirán pasando por nuestros ojos tentándonos como odaliscas, las ganas de gastar o de comprar cosas seguirán.

No es lo que un nuevo año nos traerá, son las herramientas con las cuales contemos como los hábitos lo que nos sustentará y preparará para estar listos para recibir un nuevo año, lograr lo que queremos o lo que soñamos siempre requerirá de una planeación y una consistencia en los hábitos para lograrlo.

Resumiría que estamos a tiempo que estamos en un muy buen momento de diseñar uno o varios objetivos que sean retadores pero también alcanzables, echar mano de los buenos hábitos y de a poco y con consistencia, como dicen algunos “sin prisa pero sin pausa” podremos en el avance de los meses generar resultados que nos harán sentir orgullosos y con intención de más objetivos y más resultados, así siempre tendremos no sólo feliz año nuevo, sino también un feliz año viejo.

 

Claudia Isabel Hernández

Gerente general de HEB y exdirectora regional de Mary Kay @IsaMkay

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