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“¿Es que acaso una mujer no puede ser seria y al mismo tiempo disfrutar de su sexualidad? La mujer es, y debemos de reconocerlo, dueña de su cuerpo y su placer.”

1.- La otra noche, mientras hacía algunas tareas en casa puse mi tableta en su pequeño pedestal y la conecté a la transmisión en vivo que los Estudios Disney hacían desde la alfombra roja del estreno en Hollywood de la nueva vesión con actores que han hecho de La Bella y la Bestia. Ellos pusieron, en puntos estretégicos, algunas cámaras que captaban todo en 360 grados y cuya señal transmitían dependiendo de la importancia de lo que estuviera ocurriendo cerca de cada una. ¡Qué lejos han quedado los tiempos en que uno tenía que esperar la noticia publicada en los medios al día siguiente!

2.- Ahora todos pueden sentir la experiencia completa que se vive cuando vas, como representante de algún medio de comunicación, a cubrir algún evento de esa naturaleza. Hasta se podía ver y escuchar a los reporteros que estaban al lado de la cámara de Disney así como la cámara tradicional y el “telepromter” que tenía enfrente al conductora que entrevistaba a la personalidades que desfilaban por la alformbra roja. Así que cualquiera pudo ver, como si los tuviéramos a un brazo de distancia, a Celine Dion con un traje de noche largo color celeste, a Javier Bardem en jeans y un saco que no hacía juego, a Matt Damon vestido como para quedarse en casa a ver películas y un montón de personalidades más.

3.- Otra de las ventajas de ver esas transmisiones en vivo tan cercanas y bien hechas, es que uno puede casi sentir el ambiente del lugar. De pronto, todos los presentes empezaron a mostrarse más inquietos y a comentar con fervor entre ellos, resultando más que evidente que alguien importante estaba por llegar. Y efectivamente, con la seguridad de saberse el centro del evento, hizo su aparición Emma Watson. Pequeña, muy delgada, con pantalón corte cigarro y un top sin tirantes ambos en negro, una flor metálica en la cintura y el pelo recogido suavemente en la parte posterior de la cabeza, lucía más joven y hermosa que cualquiera de las otras presentes.

4.- Emma, al ser la protagonista de la cinta interpretando a Bella, era sin duda la reina de la noche y se la pasó repartiendo sonrisas, autógrafos y mostrando una extraordinaria actitud. Al tener tantas cámaras enfrente, cualquier gesto negativo podría haber tenido repercusión internacional. Aunque todavía falta mucho para hacer el balance definitivo, parece ser que, la también protagonista de Harry Potter, ha logrado hacer con éxito la transición de “niña famosa” a “estrella internacional”. Con tan solo 27 años de edad que cumplirá el próximo 15 de abril, Emma Charlotte Duerre Watson, nacida en París y de nacionalidad británica, lo tiene todo para convertirse en una figura indispensable dentro del firmamento hollywoodense.

5.- Incluso, más allá de su trabajo como actriz, Emma Watson ha incursionado en el negocio de la moda como modelo e imagen de marcas internacionales. Por si fuera poco, también es Embajadora de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas y como tal fue vocera de la capaña HeForShe (así escrito en inglés) en la que se invita a los hombres y a los niños a ser agentes de cambio para erradicar las desigualdades de género que enfrentan las mujeres y las niñas. ¡Una gran manera de acercar a los géneros en armonía! Dice Emma que a los 8 años de edad era llamada “mandona” por ser perfeccionista y que a los 14 años los medios de comunicación empezaron a sexualizar su imagen. Esto la llevó a luchar a favor de la mujer.

6.- Pero como siempre ha de haber un pelo en la sopa, ahora surgió una controversia alrededor de Emma Watson. Hace unos días apareció el nuevo número de la versión norteamericana de la revista Vanity Fair en la que la actriz aparece en portada y un extenso reportaje interior. Independientemente de lo hermosa que luce en las imágenes donde aparece con vaporosos atuendos, la mayoría blancos, rodeada de elementos oníricos y una gran producción, resulta que hay una sola fotografía en la que viste un pequeño torero tejido con el punto tan abierto y la talla tan pequeña, que deja a la vista gran parte de sus senos. De inmediato, las feministas más recalcitrantes montaron en cólera y estallaron en redes sociales.

7.- “¡Ay, si! Soy feminista, lucho por las mujeres y…¡ups! Estos son mis senos” pusieron las feministas más enojadas, afirmando que la lucha de Emma Watson a favor de la mujer es hipócrita por retratarse de ese modo. ¡A ver, señoras! ¡No se confundan! Ella puede estar a favor de la igualdad de los géneros y al mismo tiempo disfrutar de su propio cuerpo. ¿Es que acaso una mujer no puede ser seria y al mismo tiempo disfrutar de su sexualidad? La mujer es, y debemos de reconocerlo, dueña de su cuerpo y su placer. Si una mujer renuncia a disfrutar de su belleza o de su cuerpo desnudo ¡es al final de cuentas una actitud machista! Censurarse es afirmar que una mujer sólo se muestra para placer de los hombres. Dejen a Emma Watson en paz y aprendamos todos de ella.
 
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