El pasado viernes 11 se apagó la existencia del primer actor Fernando Luján en su casa de Puerto Escondido, Oaxaca, a los 79 años de edad.

Hijo del actor argentino Alejandro Ciangherotti y la actriz Mercedes Soler, la única hermana de la dinastía de los célebres hermanos Soler, Luján nació prácticamente en los escenarios junto a su hermano Alejandro y por lo mismo no tardaron mucho siendo niños en iniciarse en la actuación en el cine de la Época de Oro destacando en clásicos como su debut “La Cobarde” (Julio Bracho, 1953) o “El Mil Amores” (Rogelio A. González, 1954) al lado de Pedro Infante, Joaquín Pardavé y Rosita Quintana, antes de destacar como actor joven a partir de una de sus mejores películas, “La Edad de la Tentación” (Alejandro Galindo, 1959), junto a la actriz coahuilense Beatriz Aguirre, entre otros más.

Justo a fines de los años 50 como ya lo hemos comentado en estas líneas se dio el nacimiento oficial de las telenovelas en el año de 1958 con “Senda Prohibida”, y aunque el éxito de Fernando Luján como actor joven lo mantuvo muy activo en cine actuó en telenovelas memorables desde 1963 cuando protagonizó junto a la primera actriz Silvia Derbez “La Culpa de los Padres”; “Marina Lavalle”,  de 1965, compartiendo créditos con María Teresa Rivas; “Los que Ayudan a Dios”, de 1973, al lado de Maricruz Olivier y “María José”, de 1978, con otra diva del género como Fanny Cano para terminar la década participando como el villano joven del clásico “Los Ricos También Lloran”, de 1979, donde la pareja protagónica la formaban Verónica Castro y el también desaparecido Rogelio Guerra.

Con todo, tuvieron que pasar más de diez años para que Fernando Luján volviera a Televisa por la puerta grande al participar en otro de los clásicos de la empresa, “Cadenas de Amargura”, de 1991, donde interpretó a un sacerdote que resulta ser el padre de la protagonista Daniela Castro compartiendo créditos con otras primeras actrices como Diana Bracho, Delia Casanova y Tina Romero dejando la empresa en 1996 tras el primer refrito de “Vivir un Poco” que con la actuación protagónica de Ofelia Medina se tituló “Para Toda la Vida” emigró a TV Azteca para ser parte de un tercer clásico del género como parte de “Mirada de Mujer”, de 1997, donde interpretó al esposo de la actriz Angélica Aragón quien resulta el villano de la historia al dejarla por una mujer más joven (Martha Mariana Castro).

Precisamente fue con la actriz Martha Mariana Castro con quien en la vida real Fernando Luján tuvo a su última compañera sentimental y a la madre de su último hijo, con quien compartió cuando menos otros dos títulos para aquella empresa como la segunda parte de aquella historia que se realizó en el 2003 bajo el título de “Mirada de Mujer: El Regreso” y la última que terminó transmisiones justo en enero del 2018, “La Hija Pródiga”, misma que protagonizaron Isabel Burr y Cristian de la Campa donde el actor interpretó a un anciano con problemas de alzheimer. Descanse en paz y gracias por su legado.

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