Restaurant 'La Canasta' | Foto: Especial
Permanercería cerrado el establecimiento por dos meses

Aunque aceptó que hubo diferencias, Graciela Garza dueña del restaurant La Canasta comentó que la conclusión del arrendamiento que sostenía con Javier Alanís ocurrió sin problemas y que busca que la transacción se realice sin necesidad de echar mano de recursos legales.

“El dijo me voy y yo le tomé la palabra. El entregó, el ya no quiso y le tomé la palabra, pero si no estaba yo muy satisfecha”, indicó la restaurantera con 53 años de experiencia.

Declaró que Javier Alanis, “es un buen chico, muy trabajador, quedamos en muy buenos término, existe una amistad con su papá. La verdad no hubo tal problema”, aseguró.

Garza indicó que la terminación del contrato dejó inconclusa la remodelación de la cocina y que terminarla le tomará aproximadamente dos meses, tiempo durante el cual tendrá que permanecer cerrado el establecimiento.

Durante el tiempo que estuvo en servicio el restaurant, Graciela Garza comentó que solo había cerrado tres días, como luto de su papá, mamá y su hermana. Actualmente tiene nueve días cerrado.

“Me voy a asociar con otra persona, ponemos platillos, hacerlo más atractivo. Ya hay mucha competencia, entonces tiene uno que hacerse más competente”,  declaró Garza.

VANGUARDIA intentó contactar a Javier Alanis para conocer su versión de lo ocurrido pero indicó que no había nada que comentar.