Tren Maya, sin proyecto ejecutivo y apenas como idea incipiente. Foto: Especial
Requerirá unos $150 mil millones. Expertos destacan beneficios sociales para comunidades

Sin proyecto ejecutivo y apenas como idea incipiente, el Tren Maya, propuesto por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, puede beneficiar a las comunidades del sureste del país con mínimos impactos ambientales, pero el financiamiento se perfila como el mayor obstáculo para su realización.

Especialistas consultados dijeron que la política pública ambiental en México es muy madura para poder enfrentar un proyecto de ese tipo.

Bien construido, subrayaron, tendrá impactos negativos mínimos sobre la fauna y beneficios sociales para las comunidades locales, las cuales deberán ser consultadas y sumadas al proyecto.

Sin embargo, el financiamiento de la obra, que requerirá unos 150 mil millones de pesos e involucrará a los estados de Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Campeche, se perfila como uno de los mayores obstáculos, debido al rechazo de empresarios y secretarios de Turismo de las entidades federativas a que se usen recursos del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) para su construcción.

Pablo Azcárraga Andrade, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), expresó su desacuerdo con que la obra sea financiada con los recursos que se utilizan para la promoción de los destinos turísticos nacionales dentro y fuera de México.

Si ese dinero se canaliza 100 por ciento al tren, estamos cancelando todas las campañas de publicidad y promoción del turismo mexicano para los próximos 25 años y eso es una muerte segura, advirtió el dirigente del CNET, que agrupa a aerolíneas, cadenas hoteleras y desarrolladores de polos turísticos.

El tema será abordado en una reunión del empresario –esta semana– con el próximo secretario de Turismo, Miguel Torruco.

A su vez, los secretarios de Turismo de las entidades implicadas entregarán a Torruco un documento en el que dejarán en claro que la promoción turística no debe detenerse.

Vamos a trabajar sobre un documento en el que se establecerá qué necesita la industria turística, qué ha funcionado y qué debemos continuar, pero dejar en claro que la promoción no debe parar, afirmó el presidente de la Unión de Secretarios de Turismo de México, Jorge Manos Esparragoza.

De acuerdo con el gobierno federal, el CPTM obtiene recursos por casi 5 mil millones de pesos al año del Derecho de No Residente, pago que efectúan los visitantes internacionales cuando llegan a México.

Foto: Especial

Mínimos impactos ambientales

Vicente Ferreyra, director general de Sustentur, iniciativa enfocada al turismo sustentable, dijo que el diseño del proyecto debe tomar en consideración tres aspectos fundamentales: conectividad ecológica, es decir, que la fauna que pudiera verse afectada –como el jaguar en la zona de Yucatán– tenga movilidad tras el tendido de las vías, la disponibilidad de agua en Calakmul, sur de Campeche, y las emisiones contaminantes.

Socialmente, dijo, el proyecto debe tocar a los pobladores que no han sido precisamente los beneficiarios históricos del turismo.

Héctor Alafita, de la firma de consultores en política y planificación ambiental GPPA, consideró que todo comentario sobre el Tren Maya antes del primero de diciembre será mera especulación, en virtud de que no hay detalles del proyecto. Sin embargo, dijo que los retos que implicará la megaobra serán perfectamente atendibles. Es un proyecto que, correctamente llevado, es realizable.

Destacó que, dada la magnitud del plan, los marcos normativos deberán analizarse región por región. Son dos elementos importantes para la evaluación del proyecto: el marco normativo y el impacto ambiental.