ARCHIVO
Construcciones en el cauce de los arroyos Cuatro y Doce, con permisos municipales y sin autorización de la Conagua, ponen en riesgo la vida y patrimonio de los habitantes

La falta de recursos federales ha impedido el arranque de las obras para evitar inundaciones en colonias del norte de Saltillo; sin embargo, habitantes del sector han denunciado que el municipio sí ha hecho labores paliativas, aunque no ha tenido voluntad para derribar construcciones que desvían los arroyos Cuatro y Doce.

El alcalde de Saltillo, Manolo Jiménez Salinas, dio a conocer que el proyecto está a cargo de Conagua y está colaborando el Instituto Municipal de Planeación (Implan), sin embargo no se tienen los recursos para ejecutarlo.

“Son temas que trae Conagua, son temas en los que está trabajando el Implan de igual manera; se tiene un anteproyecto, lo que no se tiene son recursos, hay que recordar que el gobierno federal destinó cero pesos para obras de infraestructura en Saltillo”, dijo Jiménez Salinas.

Por su parte, la Alianza de Arroyos, conformada por vecinos de las colonias afectadas, señaló que tampoco han visto voluntad del municipio para colaborar en acciones como el derribo de bardas para la canalización de los cauces, aunque sí han realizado algunas medidas paliativas que no fueron aprobadas por la Conagua y que generan mayor riesgo.

“Si el pretexto es el dinero, la ley señala qué se hace: y se hace cargo el infractor, pero simplemente no quieren; falta mucha voluntad por parte del municipio para ejecutar las órdenes de derribo”, respondió la Alianza de Arroyos, conformada por vecinos de colonias afectadas por las inundaciones en el norte de la ciudad.

En el caso del arroyo Cuatro, la Conagua determinó “que dicho cauce actualmente se encuentra modificado o desviado, ello sin haberse expedido el permiso correspondiente que derivado de la urbanización existente en la cuenca del citado arroyo debió previamente haberse solicitado” (firmado el 8 de diciembre por el Organismo de Cuenca Río Bravo).

En cuanto al arroyo Doce o Blanco, el trazo oficial de la Conagua y el Plan Director de Desarrollo Urbano de Saltillo mostraron que se desarrollaron fraccionamientos en el cauce natural: El Campanario y Rincón de los Encinos, así como caballerizas y una barda de Arturo Mendel en la calle prolongación Centenario de Torreón, en el fraccionamiento Torrecillas y Ramones.

De acuerdo con el Reglamento para Construcciones para el Estado de Coahuila ordena en su artículo 9 que: “Las obras, construcciones, ampliaciones o modificaciones que se hagan sin autorización, permiso o licencia, o en contravención a lo dispuesto en este ordenamiento, podrán ser demolidas total o parcialmente por la Dirección, la que no tendrá obligación de pagar indemnización alguna. El costo de los trabajos efectuados estará a cargo de los infractores”.

Asimismo el Reglamento de Desarrollo Urbano y Construcciones para el Municipio de Saltillo en su artículo 28 afirma que: “Las obras, construcciones, ampliaciones o modificaciones que se hagan sin autorización, permiso o licencia, o en contravención a lo dispuesto en los ordenamientos legales aplicables, en los planes o programas y declaratorias de desarrollo urbano, y constancias de uso del suelo, podrán ser demolidas total o parcialmente por las autoridades competentes, las que no tendrán obligación de pagar indemnización alguna, el costo de los trabajos efectuados correrá por cuenta de los infractores.

En julio del año pasado las lluvias provocadas por la tormenta Hanna inundaron el fraccionamiento El Campanario, además de más de una decena de colonias, un problema que han tenido los vecinos por más de 12 años.

 

CONAGUA SOLICITÓ APOYO A MUNICIPIO

La Conagua inició procedimientos administrativos contra quienes “considera que presuntamente han incurrido en faltas previstas en la Ley de Aguas Nacionales derivado de la modificación o desvío de cauce” y solicitó apoyo al “municipio de Saltillo, Coahuila, cuya participación de este último es esencial” (firmado el 24 de noviembre por el Organismo de Cuenca Río Bravo).

Los señalados por desvío del arroyo Doce o Blanco fueron: Constructora ABVE, SA de CV, Emilio Aburto (por fraccionamiento El Campanario), Consorcio Constructor Saltillo, SA de CV (por Rincón de los Encinos, José Luis Valdés Morales (por las caballerizas) y Arturo Mendel Gruenebaum (por la construcción de la barda que fue aprobada en 2017 por autoridades municipales).

En el arroyo Cuatro se señaló a: Jesús de las Fuentes Cabello, José María González Ramos, copropietarios familia De las Fuentes Cabello.

“Ya se tiene el trazo oficial por parte de la autoridad federal y tienen procesos iniciados para quienes invadieron el arroyo, el problema no es solamente la violación a las leyes federales, sino que las autoridades estatal y municipal han estado dando permisos de construcción en donde no debió haber dado y nunca se habló con Conagua”, expresó la Alianza de Arroyos.

El grupo citó el artículo 311 de la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano del Estado de Coahuila, que dice que “Las medidas de seguridad son de inmediata ejecución y se aplicarán sin perjuicio de las sanciones que en su caso correspondan”;  entre las medidas se encuentran “la demolición de construcciones”.

Asimismo el artículo 328  dicta que “se harán acreedores a las sanciones administrativas, civiles y penales aplicables”, “las autoridades o particulares que autoricen indebidamente el asentamiento humano o construcción en zonas de riesgo”; en este caso en los arroyos contemplados en el Atlas Nacional de Riesgo, las declaratorias oficiales publicadas en el Diario Oficial de la Federación (en 1945 para el arroyo Doce, y en 1973 para el arroyo Cuatro), así como el Plan Director de Saltillo.

“Ya traen procedimientos por parte de la Conagua, es la encargada de la ejecución de los procedimientos, y nosotros hemos ido colaborando con lo que nos ha ido pidiendo en la medida de nuestras posibilidades”, contestó el alcalde Manolo Jiménez.