El Presidente reiteró que 'ya es delito grave la defraudación fiscal' y que no existe ninguna posibilidad de que se les condonen por influyentismo

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que en gobiernos anteriores grandes bancos y empresas se beneficiaban de su relación con funcionarios públicos para que se les condonaran grandes cantidades en impuestos.

Aseguró que los integrantes de su gabinete son “gentes íntegras” que no se atreven a plantear el dar privilegios fiscales a privados.

Este miércoles, durante su conferencia matutina señaló que la defraudación fiscal ya es un delito grave y que no habrá privilegios para nadie, pues “ya no sirven las influencias”.

“Ya es delito grave la defraudación fiscal. No hay derecho a fianza, es mejor que todos se pongan al corriente ya no sirven las influencias, no es que yo tengo muy buena relación con el secretario de Hacienda, con el Consejero Jurídico, con la secretaria de Gobernación, ya no es así porque (los funcionarios) son gentes íntegras. Que no le busquen no hay nadie y no se atreve un funcionario hacerme un planteamiento de esos porque se va al carajo”, destacó.

López Obrador dijo que en sexenios anteriores grandes empresas y bancos recibían condonaciones de impuestos por miles de millones de pesos, mientras el pueblo tenía que pagar impuestos.

Dijo que para evitar esto se reformó el Artículo 28 de la Constitución para convertir a la evasión fiscal en delito grave que no tiene derecho a fianza.