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La evasión fiscal cuesta 3 billones de dólares

 CDMX.- Seguirle la pista al dinero sucio proveniente de la corrupción, lavado de dinero y por evasión fiscal es importante para evitar que dichos actos continúen y sea canalizado a fines productivos para ayudar a reducir la desigualdad, consideró el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En su más reciente publicación en la revista Finanzas y Desarrollo,  pone de relieve que la evasión fiscal le cuesta a los gobiernos más de 3 billones de dólares al año.

Hay sobornos por un valor de entre 1.5 y 2 billones de dólares, cada año. 

Lo anterior destaca la relevancia de iluminar las esquinas oscuras de la economía global, advirtió el editor en jefe de la publicación trimestral del FMI, Gita Bhatt.

Señaló que sobran razones para realizar dichas acciones y actuar con políticas internas fuertes y colaboración transfronteriza.

Las sumas de dinero que involucran estos ilícitos deben destinarse a atención médica, educación e infraestructura en el mundo, consideró al presentar la publicación. Alertó que esos delitos tienen un costo muy alto para la sociedad, porque la corrupción distorsiona los incentivos y socava la confianza en las instituciones.

Enfatizó que la recompensa será una mirada de otros beneficios políticos, económicos y sociales, entre otros, así como la reducción de la desigualdad.

En el artículo a cargo del primer subdirector gerente del FMI, David Lipton, “Brillando, sacar a la luz el dinero para mejorar la gobernanza” se pondera que hay grandes sumas de dinero que pueden ser usadas para mejorar la vida en lugar de ser ocultado o guardado en paraísos fiscales. Destacó que durante 2018, el Producto Interno Bruto (PIB) mundial fue de 87 billones de dólares, mientras que en 1980 esa cifra ascendió a 11 billones.

Sin embargo, explicó que hay números que señalan que hay 7 billones de dólares en el lado oscuro de la economía.

Lo anterior significa 8% del PIB mundial, lo cual representa la cantidad de riqueza privada que se estima está oculta en los centros financieros offshore y gran parte de esos recursos, probablemente un billón de dólares, provienen de actividades ilícitas.