En 1989, Genaro García Luna era un muchacho de 21 años, recién desempacado de la Universidad Autónoma Metropolitana donde estudió Ingeniería Mecánica. Posteriormente hizo un diplomado en planeación estratégica en la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM. Iniciaba también el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, quien resultara electo en un proceso controvertido por fraudulento y con repercusiones de largo plazo. Título en mano, García Luna tenía toda la vida por delante, la modernidad que prometía Carlos Salinas estaba en pañales.

Salinas de Gortari designó Secretario de Gobernación a Fernando Gutiérrez Barrios, el hombre obscuro del sistema. Circularon y se conocen aún muchas leyendas negras de su paso por la extinta Dirección Federal de Seguridad, donde vivió sus mejores años. 

Paradójicamente, quien desapareció la DFS por corrupta y asesina fue Gutiérrez Barrios. Abundan estas historias de terror, búsquelas usted en Google, va a entretenerse.

Para reemplazar ese aparato de inteligencia y represión política, Salinas de Gortari y Gutiérrez Barrios decidieron dar vida el Centro de Investigación y Seguridad Nacional. Según esto, quedarían atrás los tiempos de represión política y corrupción. México se encaminaba al primer mundo y precisaba de un sistema de inteligencia compatible con la apertura a la que obligaba el Tratado de Libre Comercio para América del Norte.

Para encabezar el CISEN, designaron a Jorge Carrillo Olea como su primer Director. Había sido Subsecretario de Gobernación con Manuel Bartlett en el gobierno de De la Madrid y se convirtió más tarde en Gobernador de Morelos.

En ese México dio sus primeros pasos García Luna. La narco serie de Netflix “El Chapo”, omite esta información. El personaje llamado Conrado Sol, por momentos es García Luna, y en ocasiones asume el rol de representante del sistema y de todas sus podredumbres.

En el gobierno de Zedillo, Genaro siguió avanzando junto a sus compañeros de la primera generación del CISEN, en tanto que sus superiores inmediatos asumieron los principales cargos en materia de seguridad pública. También se creó la Policía Federal. Los viejos cuadros estaban de salida, ocupando cargos políticos mucho menos operativos, pero sin perder su influencia.

En 2000, con la alternancia, Fox designó Secretario de Seguridad Pública a Alejandro Gertz Manero, -actual Fiscal General de la Nación-, y al General Rafael Macedo de la Concha, Procurador General de la República. Junto a Fox se encontraba, como Secretario Particular, Alfonso Durazo, quien tuviera ese mismo cargo con Luis Donaldo Colosio, asesinado por quien sabe quién, en las postrimerías del gobierno de Carlos Salinas. Hoy, es Secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

En este gobierno García Luna dirigió la Agencia Federal de Investigación, de entonces parten las acusaciones del Departamento de Justicia de EU, con sede en Nueva York, por las cuales se encuentra detenido. En ese mismo distrito confesaron “El Rey” Zambada y Joaquín “El Chapo” Guzmán. Menudean las teorías de conspiración sobre un solo expediente. La acusación cubre lo indispensable para que sea procesado y es suficientemente abierta como para crecer y obligarlo a colaborar con la justicia estadounidense, negociar protección a cambio de información. Aunque como ex Secretario de Seguridad Pública, no le quedaría mucho para dónde acusar, o quizá sí.

En los tiempos de Genaro, la AFI dependía de la PGR, no de la SSP como muchos están señalado equivocadamente. Gertz renunció, entre otros motivos porque el Presidente mostraba predilección hacia Macedo y compañía, Genaro entre ellos; y porque se negó a apoyar la reforma del sistema de seguridad pública que impulsaba Gertz.

García Luna fue Secretario de Seguridad con Calderón. ¿Qué papel jugó Estados Unidos en ese nombramiento? Genaro pasó los últimos años en Miami y Texas, ¿por qué? Destaca en el actual gobierno, además de Gertz y Durazo, el senador morenista, Germán Martínez, quien fuera Secretario de la Función Pública con Calderón, y como tal debía vigilar a los funcionarios públicos de aquel gobierno y auditar a sus antecesores, Genaro en ambos casos

Son importantes los hechos y trayectorias de los personajes para llegar a conclusiones plausibles. Propongo dos conclusiones personales: 1.- García Luna es un ejemplo acabado del sistema policiaco mexicano, autoritario, represor y corrupto, que puso en marcha Gutiérrez Barrios en su etapa moderna. 2.- Genaro trabaja ahora para los intereses del tío Sam. Sabe mucho del cómo se trabaja y opera en México. Para Estados Unidos, conocer el pasado es fundamental, en la medida que apuntale su estrategia presente y futura. La 4T no puede estar tranquila.

Jesús Ramírez Rangel
REBASANDO POR LA DERECHA