Foto: Tomada de Internet
Desde pequeño su papá lo animó a saltar de sus hombros al agua y a partir de ahí supo que ese sería su destino

Cuando era niño, Germán Sánchez, reocnoció al momento de ver el agua que ese sería su elemento. Ahí triunfaría, fue feliz, pleno y ganador. Sólo sale de la alberca para levantar los brazos y ponerse la medalla de plata en su pecho. Resultó un predestinado de los clavados.

Es un digno heredero de las leyendas mexicanas de esta disciplina como Joaquín Capilla y Fernando Platas, sus grandes ídolos.

Se sentaba a ver las competencias en la televisión, a un lado de su padre. Una vez, como de esas casualidades de la vida, estaba en los hombros de su progenitor. Una alberca estaba cerca y se tiró. Tenía tres años. Desde entonces definió su talento. Lo desarrolló y es el segundo mejor del mundo desde la plataforma.

Logro que suma a su conquista de Londres 2012 cuando, junto a Iván García, quedó en segundo lugar en la misma prueba, pero en versión sincronizada.

El atleta tapatío comenzó a destacar desde los Juegos Centroamericanos de Mayaguez en 2010 y en los Juegos Panamericanos 2011 logró conquistar la medalla de oro. Este último título no lo pudo revalidar cuatro años más tarde, debido a que lo aquejó una lesión. Sin embargo, luchó por volver a ponerse en un nivel que le diera aspiración a convertirse en medallista olímpico de nuevo.

"Tengo algo congénito, porque tengo demasiada flexibilidad, lo cual me obliga a tener que trabajar mucho para fortalecer. Las lesiones me han afectado, pero siempre estoy con la actitud de mantenerme en el mejor nivel y tirar clavados con alto grado de dificultad", manifestó.

"Duva" es uno de los hijos del Code Jalisco, que se ha convertido en un semillero de deportistas destacados.

Su entrenador, Iván Bautista, ñp ha pulido para fomentar sus caracteristicas innatas.

es capaz de realizar piruetas con el máximo nivel de precisión, como en Río, donde en la final obtuvo una puntuación de 532.70

Ayer tuvo una conquista plateada en esta disciplina de forma individual, no la lograba un mexicano desde Jesus Mena, en Seúl 1988.