Si lo que se cuenta en el ciberespacio es correcto, mientras Baz Luhrmann dirigía Australia en 2008 (con Nicole Kidman y Hugh Jackman), ya estaba desarrollando lo que sería “The Get Down”. Desde hace diez años el director de “Romeo + Juliet” y “Moulin Rouge!” comenzó a planear esta historia sobre al ascenso del rap en Nueva York. Dicho sea de paso, lo último que dirigió fue “El Gran Gatsby” y todo indica que desde 2013 su atención la ha puesto sobre la serie de televisión original de Netflix.

Con este antecedente, algo podíamos asegurar sobre “The Get Down”: contaría con una producción fenomenal. Bueno, pues la serie estrenada hace un par de semanas en el popular sitio de streaming ha conseguido justamente eso, para empezar: impactar con su realización. Todo el mundo está hablando de ella porque, a primera vista, resulta simplemente impactante.

Sabemos, por supuesto, que Luhrmann tiene una debilidad por los musicales y en este caso la producción que nos trae combina elementos que la definen como “fastuosa”: Escenarios reales, material fílmico-histórico impresionante, ambientación vistosa, una adaptación de los años setenta realmente sensacional y un conjunto de voces juveniles que hacen de este trabajo un verdadero homenaje al género musical. Como siempre en las producciones de Luhrmann, la realización es exquisita… pero también, como siempre sucede con sus historias, algo termina por no enganchar.

Hay un defecto/virtud en las apuestas de Luhrmann y todos lo conocemos: la sobrecarga. Le gusta llevarnos al límite visual y auditivo. Es detallista en extremo y experimenta, aunque el resultado no siempre convenza a su público. Conquistó a muchos con su excéntrica versión de “Romeo + Juliet”, pero dejó a bastantes inconformes con lo que hizo en “El Gran Gatsby”. “The Get Down” adolece de lo mismo, es demasiado y no sólo veremos esta sobrecarga de información, música y coloridos personajes en una trama de dos horas de duración, ¡sino que debemos soportar este ritmo vertiginoso durante seis episodios! 

La historia, hay que reconocerlo, es muy interesante. Trata sobre las condiciones de vida de la sociedad afroamericana y latina en el Bronx de Nueva York en la década de los setenta. El abandono gubernamental, el choque cultural y la búsqueda de una identidad propia en tierra americana, son las líneas narrativas que Luhrmann adereza con música hip-hop, punk y disco. La trama se cuenta a través de varias pandillas juveniles que comienzan a involucrarse en el mundo underground de la música, la poesía y la rebelión.

En general, “The Get Down” es una obra maestra de la producción (dicen que el presupuesto de realización fue de 120 millones de dólares), aunque el resultado vuelve a meter en problemas al director de “Moulin Rouge!” porque vuelve a volcarse en la exageración de recursos. ¿Cuándo entenderá que quizá menos sea más? 

Mi calificación: 80 de 100.  Mi Twitter: @CalladitaR