Recep Tayyip Erdogan advirtió que los golpistas pagarán cara su ‘traición’

ANKARA, TURQUÍA.- El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, ha calificado el intento de golpe de Estado que sufre el país como un regalo de dios que permitirá limpiar el Ejército.

"Este levantamiento, este movimiento es un gran regalo de dios para nosotros. Porque el Ejército será limpiado", afirmó el mandatario al poco de aterrizar en Estambul, asegurando que los golpistas pagarán cara su "traición".

En tanto, al menos seis civiles han muerto y otros cien han resultado heridos en Estambul durante el caos generado por la asonada militar.

También en la capital han muerto 17 agentes de policías en una explosión en la sede de la fuerzas especiales del cuerpo.

 

GOBIERNO DECLARA SOFOCADO INTENTO DE GOLPE DE ESTADO

El Servicio de Inteligencia de Turquía ha dado por fracasada la intentona golpista, aunque ha indicado que aún quedan algunas bolsas de resistencia por parte de los militares rebeldes.

Antes de que acabase el día, una facción del Ejército turco aseguró haber tomado el control del país después de tomar la televisión pública, el aeropuerto Ataturk, infraestructuras básicas como los puentes sobre el Bósforo y el palacio presidencial. En un principio, Binali Yildirim admitió que se trataba de un golpe de Estado en toda regla efectuado por un "grupo perteneciente a los militares". Los golpistas tomaron como rehén al jefe del Estado mayor, Hulusi Akar.

Aunque las autoridades llamaban a la calma y aseguraban que mantenían el control, lo cierto es que el Parlamento fue rodeado por tanques y fue alcanzado por una bomba tirada desde un avión. Además, se escucharon disparos en los alrededores del aeropuerto y explosiones cerca del edificio del Estado mayor.

 

DEMOCRACIA EN PELIGRO: GOBIERNO

En un comunicado oficial, las autoridades decían que se trataba de un "ataque contra la democracia turca" y que la declaración de golpe de Estado "no había sido autorizada por el comando militar", para dejar claro que la cúpula militar no apoyaba la rebelión.

Numerosos disparos y explosiones se escucharon en Ankara cerca de la dirección nacional de Seguridad y enfrente de la sede de la televisión pública TRT, mientras que en Estambul ha habido heridos en un enfrentamiento entre soldados y manifestantes contrarios al golpe de Estado, según han informado las emisoras turcas. Además, se registró una fuerte explosión en el centro de la unidad especial de la Policía en la región de Golbasi en Ankara, en la que habrían fallecido al menos 17 agentes, cuyas instalaciones habrían sido ocupadas por un grupo de soldados golpistas.

Mientras tanto, la agencia Anadolu señaló que aviones militares y helicópteros dispararon dos veces sobre el centro de la policía en Ankara. Además, un F-16 derribó un helicóptero militar utilizado por los golpistas, según la cadena oficial NTV.

Al mismo tiempo, numerosos vehículos blindados han cortado la principal avenida de Estambul, cerca de la sede central de la policía de la ciudad, la más importante del país. Gendarmería ha bloqueado los accesos a los principales puentes que unen la parte europea y asiática de Estambul.

 

EL LLAMADO DE ERDOGAN

En una comunicación pública, el presidente Erdogan, que ya ha aterrizado en Estambul, pidió a los turcos que salieran a la calle para responder al golpe de Estado. "Insto a nuestra gente, a todo el mundo, a que llene las plazas del país para darle (al Ejército) la respuesta necesaria", manifestó Erdogan declaró. "Este golpe de Estado nunca tendrá éxito. Tarde o temprano será eliminado. Voy a volver a Ankara".

"Van a recibir la respuesta de la nación y van a pagar un alto precio por actuar contra la nación. No les vamos a ceder el campo. Pronto vamos a eliminar esto", aseguró Erdogan, cuyo país es un miembro clave de la OTAN.

La sociedad turca se opuso al golpe militar.