El senador republicano de Tennessee Lamar Alexander llega a Capitol Hill en Washington. Foto: AP
El senador republicano por Tennessee Lamar Alexander se opondrá a la citación de más testigos en el juicio político al presidente de EU, Donald Trump. Con esta decisión se frustrarían los esfuerzos de los demócratas para escuchar nuevos testimonios y con ella aumentan las posibilidades de que el Senado vote la absolución a Trump

El senador republicano por Tennessee Lamar Alexander se opondrá a la citación de más testigos en el juicio político al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su decisión frustraría los esfuerzos de los demócratas para escuchar nuevos testimonios y aumentaría las posibilidades de que el Senado vote la absolución del dirigente en cuestión de días.

Susan Collins, senadora republicana de Maine, dijo ayer en la noche que respaldaría la convocatoria de nuevos testigos, dando un impulso a los esfuerzos del Partido Demócrata.

Pero Alexander señaló entonces en un comunicado que “no hay necesidad de más evidencia”, lo que daba al equipo de defensa de Trump la posibilidad de que el Senado votase en su favor.

Collins, una senadora de centro, anunció su decisión a la conclusión de una larga sesión de preguntas y respuestas en la cámara alta, en la que los fiscales demócratas de la Cámara de Representantes presentaron sus cargos contra Trump, y los abogados del mandatario lo defendieron.

Alexander, por su parte, hizo público su comunicado momentos después.

La votación sobre la admisión de testigos, prevista para hoy, podría conducir al abrupto final del juicio con la absolución prevista. También cabe la posibilidad de que derive en días, o semanas, de argumentos adicionales mientras los demócratas presionan para escuchar el testimonio del exasesor de seguridad nacional John Bolton y de otros funcionarios.

Para que el proceso siga adelante, haría falta que cuatro senadores republicanos votasen con los demócratas.

La forma más sensata de proceder sería que los fiscales de la Cámara y los abogados del presidente intentasen acordar un número limitado e igual de testigos por cada lado. Si no pueden ponerse de acuerdo, entonces el Senado podría elegir el número de testigos”, señaló Collins en su declaración.

Pero Alexander apuntó que “no hay necesidad de más evidencia para probar algo que ya ha sido probado y que no cumple los altos estándares de la Constitución para un delito procesable”.

Collins, Alexander y Lisa Murkowski, de Alaska, jugaron un papel clave en las últimas horas del debate, formulando preguntas incisivas antes de las cruciales votaciones. Otro senador republicano, Mitt Romney, de Utah, ya dejó claro que votará a favor de la comparecencia de más testigos.