El Groundfridge que se instala bajo tierra ,es un frigorífico subterráneo que se mantiene a 10-12 grados todo el año sin usar electricidad, una temperatura ideal para frutas, verduras, quesos o vinos.

Antes de que llegaran los frigoríficos eléctricos muchas personas almacenaban buen parte de sus alimentos en sótanos o bodegas, que eran básicamente unos cuartos subterráneos con una temperatura estable a lo largo del año.

Ahora una empresa holandesa ha desarrollado una versión de aquel eficaz  sistema de almacenamiento, empleando los más modernos materiales, recursos tecnológicos y detalles de diseño del siglo XXI: el Groundfridge (frigorífico de tierra), que ha sido incluido entre los mejores diseños de 2015 y estará disponible en el mercado a mediados de 2016.

El Groundfridge tiene una capacidad de 3,000 litros, equivalente a la de unos 20 refrigeradores, y suficiente como para almacenar media tonelada de comida, según sus creadores, Weltevree (www.weltevree.nl), que aseguran que este sistema responde a las necesidades de los nuevos ciudadanos que desean manejar sus alimentos de una manera autosuficiente y sostenible.

El recinto esférico de cada unidad mide 2.28 metros de diámetro y  2.34 metros de altura, la estructura pesa 300 kilogramos en total, su puerta de entrada mide 1 metro por 1 metro, y su escalera consta de siete escalones, según sus creadores.

Weltevree destaca que la temperatura interior de este sistema se mantiene a una media de 10 grados centígrados (ºC), aunque la del exterior al aire libre oscile entre los 35 ºC y los -10 ºC.

Este cálculo ha sido realizado con las neveras europeas, que son más pequeñas, mientras que la nevera estadounidense promedio es de unos 18 pies cúbicos o 500 litros, por lo que cada nevera subterránea de poliéster holandesa, sería equivalente a unas 6 neveras eléctricas norteamericanas, según la revista 'Treehugger'.

Según esta misma fuente, esta unidad de poliéster laminado a mano y con una puerta de acceso, parece estar diseñada para que su usuario no tenga que lidiar con la suciedad.

Para instalarlo solo hay que cavar un agujero, dejar la unidad dentro y poner la tierra sobrante formando un montículo que cubra la parte superior de la estructura, la cual se mantiene por encima del nivel de la tierra, evitando la entrada de las aguas superficiales.

La posibilidad del refrigerador bajo tierra permite conservar alimentos en perfecto estado incluso a temperaturas en torno a los 35º centígrados. Foto Weltevree NL

REFRIGERAR SIN USAR CORRIENTE ELÉCTRICA

“El Groundfridge es muy útil para personas, organizaciones, restaurantes o propietarios de terrenos que aspiran a cultivar y
almacenar los alimentos de manera sostenible,  y también podría utilizarse durante las misiones militares en zonas desérticas”, informa a Efe, la diseñadora Leonie Platjouw, responsable de Ventas y Adquisiciones, de Weltevree, en Arnhem, Países Bajos.

Añade que a este sistema pueden sacarle mucho partido quienes tienen jardines, huertas o pequeños terrenos junto a su casa, de manera individual o compartidos en áreas comunitarias, y para aquellos que  cultivan sus propias frutas y verduras que se podrían almacenar en el Groundfridge.

“Mantener un alimento sin necesidad de utilizar un refrigerador y, por lo tanto, sin utilizar la electricidad, es posible, gracias a este sistema autónomo de enfriamiento en bodega, desarrollado por varios socios, entre ellos la Universidad de Wageningen”, asegura Floris Schoonderbeek, diseñador principal y cofundador de la empresa.

Entrada de la Groundfridge. Foto Weltevree NL

“Esta versión innovadora de la bodega de sótano tradicional,  con amables curvas, formas redondas y escaleras amplias, se basa en principios antiguos, que se han reinterpretado y ejecutado de forma novedosa, y ha sido diseñada pensando, entre otros, en los cosmopolitas de hoy en día, que tienen su propio huerto y llevan vidas modernas y autosuficientes”, según Schoonderbeek.

Según este diseñador, el Groundfridge usa la capacidad aislante del suelo y el efecto de enfriamiento del agua subterránea para que la temperatura interior se mantenga constante a 10-12 ° C durante todo el año, lo cual sumado a una humedad del aire  y ventilación muy adecuadas, ofrece unas condiciones perfectas para almacenar  frutas, verduras, el vino o el queso.

“Hay muy pocos productos que requieran una almacenamiento a una temperatura constante de 3 a 4 ° C, por lo que necesitarían un refrigerador”, señala Schoonderbeek, en referencia a este sistema que, según explica, está equipado con iluminación LED.

MEJOR ALMACENAR POR LAS MAÑANAS

“El recubrimiento que se coloca en la parte superior del Groundfridge  se realiza con el exceso de tierra que se produce al excavar el lugar de alojamiento en el suelo, debe ser de un metro de espesor y el núcleo interior de la unidad tiene un volumen de 7,85 metros cúbicos, suficiente como para almacenar la cosecha de una huerta de 250 metros cuadrados o los ingredientes preparar 350 comidas”, informa Leonie Platjouw a Efe.

Desde Weltevree aconsejan almacenar los productos por la mañana, cuando el aire está más fresco, lo que evita que el usuario introduzca demasiado calor no deseado al entrar a la unidad.

El Groundfridge es hermético y a la vez no lo es, ya que la posible condensación de los productos almacenados se drena a través de las paredes y una escotilla situada en la parte inferior, y un ventilador suministra la circulación de aire, manteniendo la cantidad de oxígeno en el nivel adecuado, cuando está siendo utilizado y su puerta se abre y cierra,  señala la compañía.

 

El Groundfridge tiene una capacidad de 3.000 litros, equivalente a la de unos 20 refrigeradores, y suficiente como para almacenar media tonelada de alimentos. Foto Weltevree NL

Añaden que se ha elegido el poliéster para fabricarlo porque “es un material ligero, con una larga vida útil y muy resistente a las condiciones de suelo y a las raíces de los árboles u otras plantas”, y su núcleo se ha diseñado con forma  de globo, “porque confiere fortaleza a la unidad  y tiene una gran superficie de contacto con la tierra, permitiendo una adecuada regulación de la temperatura”.

El Groundfridge puede ser instalado en prácticamente cualquier tipo de suelo y sus creadores sugieren plantar árboles frutales o pastos altos sobre el montículo que recubre el Groundfridge.

“Un árbol absorbe muchos litros de agua cada día y ese agua que fluye hacia arriba entra en contacto con el Groundfridge proporcionándole una refrigeración adicional”, informa Platjouw a Efe, quien añade que algo similar ocurre con el césped, “ya que cuando se riega con regularidad, el agua se filtra hacia abajo en el suelo y aumentando también la refrigeración del sistema”.

DESTACADOS:

-- El Groundfridge tiene una capacidad de 3.000 litros, equivalente a la de unos 20 refrigeradores, y suficiente como para almacenar media tonelada de alimentos, la cosecha de una huerta de 250 metros cuadrados o los ingredientes para preparar 350 comidas, según sus creadores, Weltevree, en los Países Bajos.

Colocación de vinos en el Groundfridge. Foto Weltevree NL

-- “Aunque la temperatura del exterior al aire libre oscile entre los 35 grados centígrados (ºC) y los -10 ºC, la temperatura interior de este sistema se mantiene a una media de 10 ºC”, según Floris Schoonderbeek, diseñador principal.

-- “El Groundfridge es útil para personas, organizaciones, restaurantes o propietarios de terrenos que aspiran a cultivar y almacenar los alimentos de manera sostenible, y podría utilizarse durante las misiones militares en zonas desérticas”, informa a Efe, la diseñadora Leonie Platjouw, de Weltevree.

Por Ricardo Segura/EFE-Reportajes