Como es habitual, los náufragos, procedentes en su mayoría del África Subsahariana, fueron retornados a puerto y entregados a la oficina de lucha contra la migración. ESPECIAL
Horas antes, al menos cinco adultos y un menor de edad habían muerto al naufragar un bote neumático similar en la misma zona, informó la Organización Internacional de las Migraciones

Trípoli.- Patrulleras de la Guardia Costera de Libia interceptaron a 143 personas que habían salido de una de las playas del oeste del país y navegaban a la deriva con la intención de alcanzar las costas de Italia a través del Mediterráneo central, la ruta migratoria marina más mortífera del mundo.

Según un comunicado difundido en redes sociales por el ministerio de Interior del Gobierno Nacional de Unidad transitorio (GNU), los migrantes, la mayoría de ellos procedentes de diversos países de África Subsahariana, fueron devueltos a puerto en Trípoli, donde recibieron los primeros auxilios antes de ser trasladados a centros de detención en la capital.

Esta es la segunda interceptación de un bote neumático de la que informa la Guardia Costera libia en las últimas 24 horas después de que el lunes otra patrullera interceptara a 291 migrantes frente a la ciudad occidental de Zawiya, uno de los principales centros operativos de las numerosas mafias que se lucran con el negocio del contrabando de seres humanos.

Como es habitual, los náufragos, procedentes en su mayoría del África Subsahariana, fueron retornados a puerto y entregados a la oficina de lucha contra la migración, dependiente del ministerio de Interior, que los distribuyó en centros detención pese a ser considerada Liba "un país no seguro".

Horas antes, al menos cinco adultos y un menor de edad habían muerto al naufragar un bote neumático similar en la misma zona, informó la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

En un comunicado, la portavoz de la citada agencia de Naciones Unidas para Libia, Safa Msahli, aseguró que varias personas más que navegaban a la deriva con ellos fueron rescatados por una nave pesquera.

UN PAIS NO SEGURO

La OIM denuncia que los migrantes sean devueltos a Libia pese a ser considerado un país "no seguro" por la violencia, la guerra, el comercio de personas, los abusos y la detención arbitraria que ocurre con regularidad en este territorio.

Desde que empezó 2021, alrededor de 150 migrantes han muerto y otros 349 se encuentran desaparecidos en la ruta del Mediterráneo central que parte de Libia.

Durante el mismo periodo, más de 7.000 personas -335 de ellas menores- han sido interceptadas y arrestadas por la Guardia Costera libia, un cuerpo formado en su mayoría por la Unión Europea y que está bajo la sospecha de distintas organizaciones humanitarias internacionales por sus supuestos vínculos con las mafias que se dedican al lucrativo negocio del contrabando de personas en esta ruta.

La misma organización revela que en 2020 cerca de 12 mil personas fueron devueltas al país norteafricano, 381 se ahogaron y 597 desaparecieron.