Los hechos se dieron durante un festejo organizado por alumnos de una universidad privada

Nuevamente, el bar Mason’s fue escenario de una golpiza a un cliente; en esta ocasión, un joven de 23 años fue agredido por guardias de seguridad del sitio, sin motivo aparente, provocándole fractura de costillas, esguince en el cuello y desvío de columna.

Aunque el hecho, acaecido hace tres semanas, no había trascendido públicamente, se supo que el joven es hijo del magistrado Juan José Yáñez Arreola y de la secretaria de Turismo y Pueblos Mágicos, Azucena Ramos Ramos.

Tras los hechos que se dieron durante un festejo organizado por alumnos de una universidad privada de la ciudad, el negocio fue clausurado por el Municipio.

Sobre los acontecimientos, existen videos donde se observa cómo tres elementos de seguridad desalojan del sitio al joven, al intentar defender verbalmente a otros dos clientes a quienes también querían sacar. Ya en el exterior, lo tumban al suelo y, caído, lo golpean repetidamente en el rostro y lo patean en la cabeza.

Posteriormente, los guardias levantan al joven y se observa cómo, con una seña, llaman a una patrulla municipal, a donde suben al lesionado. La patrulla luego se retira del lugar perdiéndose del enfoque de la cámara.

No es la primera vez que personal de este negocio se ve inmiscuido en hechos polémicos. En marzo de 2019, elementos de seguridad también fueron acusados de propinar una golpiza al deportista Héctor Arenas. El sitio fue clausurado y luego reabierto y los responsables puestos a disposición del Ministerio Público.

Entrevistado sobre el tema, el magistrado Yáñez Arreola dijo que ya ha interpuesto una denuncia penal por lesiones y lo que resulte contra los agresores de su hijo, quien actualmente se encuentra en recuperación.

“Efectivamente se presentó una denuncia, fue un hecho que le ocurrió a un hijo mío, estudiante en una de las universidades de aquí de Saltillo y en una actividad de la escuela, por defender verbalmente a una persona que querían sacar de forma indebida, los guardias de seguridad lo sacan y lo agreden”, señaló Yáñez Arreola.

“Esta agresión le causa fractura de costillas y la columna vertebral está dañada, esperamos que baje la inflamación y se pueda volver a acomodar. Es lamentable que estos hechos sucedan en un lugar donde los  jóvenes acuden y alguien sea agredido de forma brutal y con saña”, indicó.

Yáñez Arreola negó haber influido de alguna manera para que clausuraran el negocio, pues fue el Municipio ante las claras evidencias la instancia que interpuso los sellos.

“Yo trabajo como magistrado, yo no hago actos administrativos ni cierro bares. Ellos (el Municipio) tomarán las decisiones correspondientes de acuerdo con los hechos que se llevaron a cabo”, subrayó.