ESTIMADA ANA: 

Hace algunas semanas tuve una discusión muy fuerte con mi esposo porque le hice algunos comentarios un poco delicados a cerca de su hermana. Reconozco que me ganó la impotencia y el coraje, pues ella se ha portado muy mal conmigo incluso desde que éramos novios.

Me dijo que ya no estaba dispuesto a soportar lo grosera que soy con su familia, que acepta que jamás va a haber una relación cordial con ellos y que lo mejor era que nos separáramos, que su familia es lo primordial para él y que no seguiría soportando mis tratos.

Y es que, no es que me justifique, pero ellos tienen una forma de ser y una manera de pensar muy distinta a la mía y cuando quiero opinar o comentarles algo, lo mal interpretan y creen que lo hago con malas intenciones.

Finalmente el fin de semana se fue a casa de sus papás, tomó algunas cosas personales y sin decir nada salió. Los niños se quedaron sorprendidos al ver que se iba, sin decirles nada.

Mis suegros viven en la misma colonia, a unas cuantas cuadras. No hemos hablado personalmente durante tres días y eso ya comenzó a inquietarme, pues además, todo continúa en nuestra vida diaria y hay necesidades que tengo que cubrir.

No me dejó dinero y la gasolina de mi carro ya se está terminando. Solo me he contestado en un mensaje de texto que vendrá a dejarme dinero. No sé cómo interpretar su respuesta, pues no sé si eso significa que ya no regresará.

Me siento desesperada y no sé qué hacer, ni cómo reaccionar cuando lo vea o si debo de llamarlo y pedirle que hablemos. Tenemos más de diez años de casados y sí reconozco que hemos tenido muchos problemas, pero no me imaginé que fuera a tomar una decisión de este tipo.

Me da miedo de pensar que si dejo que siga en casa de sus papás, tome la decisión de dejarnos definitivamente, también me siento triste porque no quiere darme otra oportunidad. Es mi esposo, el padre de mis hijos y lo quiero demasiado, se me hace imposible que él ya haya dejado de quererme, pienso en todos los planes que teníamos juntos, al lado de nuestros hijos y que ahora, si no resolvemos este problema, todo terminará para siempre. Gracias por su atención, Gabriela.


ESTIMADA GABRIELA:

Aparentemente tu esposo ya tomó una decisión, como resultado del conflicto dentro de su familia y tu relación con ellos. Por lo general, este tipo de crisis llevan a la pareja a revisar la relación, valorar algunos aspectos y posteriormente, tomar una decisión.

Dices que durante años han tenido el mismo tipo de problemas, que el común denominador ha sido precisamente que no hay un buen entendimiento entre tú y su familia. Por lo tanto, creo que puede llegar a ser difícil llegar a un acuerdo que permita un arreglo de los problemas que han surgido.

Es definitivo que solo si existiera el mismo cariño y amor entre ustedes, podría haber una solución y poder así mantener su matrimonio. Pero por lo que comentas, él no está cediendo, se niega a una conversación, a un diálogo y eso puede complicar las cosas.

Aún no podemos saber si su decisión es definitiva, todo dependerá del tiempo, de ser paciente y esperar, obviamente un tiempo prudente, a que responda. 

No olvides que a pesar de que aún hay amor de tu parte, no significa que debes de ser esperando a que se decida, humillándote al enviarle mensajes y llamarlo y no recibir respuesta de ningún tipo. 

Ante todo, tienes dignidad y que si hubo motivos personales que te hicieran reaccionar de alguna manera con su familia, él debería de comprender y saber poner en una balanza lo ocurrido, claro está, si realmente le interesa continuar con su matrimonio. Si no, no vale la pena sufrir por alguien que no quiere estar más contigo.

ANA