Una buena respuesta tuvo el evento Gran Fondo del Desierto Saltillo–Parras de la Fuente. Foto: Omar Saucedo
Cerca de 150 ciclistas formaron parte del recorrido de Gran Fondo del Desierto con destino a la Ciudad de Parras de la Fuente

Con una excelente respuesta de aproximadamente 150 ciclistas, se llevó a cabo la quinta rodada Gran Fondo de Desierto, celebrada entre la capital coahuilense y el pueblo mágico de Parras de la Fuente.

Este tipo de acontecimiento, 100 por ciento recreativo, sirve para promover el deporte del pedal y la fibra entre a ciudadanía, clubes ciclistas y sobre todo entre aquellos exponentes que gustan de sentir la experiencia de salir a rodar en las carreteras.

El día de ayer, con los primeros rayos solares, el primer nutrido grupo, se reunió en las afueras de la Unidad Deportiva de la UAdeC para recibir las últimas indicaciones antes de comenzar a pedalear.

Luego de atender el orden del día, por parte Luis Miguel Hernández, director técnico del equipo Power Motion, principal organizador de esta aventura en dos ruedas, ciclistas expertos y avanzados dieron marcha a su pasión por este deporte.

Ciento sesenta kilómetros les aguardaban entre Saltillo y Parras de la Fuente a los participantes en esta carrera recreativa, demostraron su potencial deportivo, antes de tener su primer alto en El Dorado.

En dicho punto se integraron ciclistas que rodarán por espacio de 80 kilómetros y, en Paila, hicieron la última pausa para que se adhirieran los titanes del asfalto del nivel principiantes y todos e un solo grupo, terminaron la rodada, en la cual lo que menos importaba era el triunfo.

En el contingente del Gran Fondo del Desierto, que mantuvo aproximadamente una velocidad de 35 kilómetros por hora en promedio, estaba el participante más longevo, David Cabello, con 80 años de edad, así como Ricardo Marañón, persona de capacidad especial, quienes rodaron a la par con hombres, mujeres y niños.

El grupo de pedalistas de clubes como Rafa Soto, Scott Saltillo, Trek, Power Motivo y otros de Nuevo León, Torreón y Saltillo, todos resguardados por la Policía Federal, arribaron a la plaza del reloj, donde fueron recibidos por el alcalde y personal de turismo, para trasladarse a la finca en la cual continuara la convivencia.