Era hondureño. Una de las víctimas fue atacada con una piedra en la cabeza. Foto: Especial
Autoridades investigan ambos crímenes; no hallan vínculos entre los homicidios

TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIS.- En menos de 48 horas, los cuerpos de dos migrantes fueron encontrados con huellas de violencia en Chiapas.  Se trata de un hombre de nacionalidad hondureña y una mujer cubana.

El hombre fue asesinado a pedradas presuntamente durante una riña; su cuerpo fue localizado en el municipio de Salto de Agua, en el norte de Chiapas, informaron autoridades.

Al lugar se movilizaron agentes de la Policía de Seguridad Pública Estatal, policías municipales, peritos y el agente del Ministerio Público, para realizar las indagatorias preliminares.

En el sitio fue localizada la víctima con varias lesiones en la cabeza, a su lado una piedra de unos 30 centímetros de diámetro, y una mochila negra con prendas de vestir en su interior.

Fuentes Ministeriales informaron que el hombre fue identificado como Daniel Alberto Sandoval, de acuerdo con una credencial y una constancia de la república de Honduras, halladas también entre sus pertenencias.

 

El caso fue turnado la Fiscalía de Inmigrantes, donde se esperan los resultados de la necropsia para integrar la carpeta de investigación.

Las primeras investigaciones señalan que, presuntamente, el hondureño fue agredido y asesinado en una pelea con otro migrante.

MURIÓ APUÑALADA

El lunes, una migrante cubana fue asesinada a puñaladas en un cuarto de vecindad que habitaba en Tapachula.

La víctima fue identificada como Yulema Pérez Espinosa, de 18 años, originaria de Santiago, Cuba, según una identificación de ese país. Una llamada de emergencia alertó a la policía sobre el hallazgo del cuerpo. Los uniformados se movilizaron a una vivienda en el centro de esa ciudad.

Una de las líneas iniciales de investigación del homicidio involucran a su pareja sentimental, otro migrante cubano, que permanece en calidad de no localizado.

LOS RETIENEN

Ayer, pobladores de Bolantón retuvieron a un grupo de 100 migrantes de Guatemala y El Salvador, que viajaban en seis camionetas, tras intervención de las autoridades prometieron que los liberarían.