Foto: Especial
Consejos nutricionales y recetas muy ligeras y divertidas para disfrutar al máximo de la fiesta del 31 de octubre con el paladar y el estómago, sin engordar ni sufrir indigestiones
Halloween es una noche, y debemos concentrar los excesos gastronómicos solo en esas horas, evitando consumir en los días posteriores los alimentos y bebidas sobrantes”
Rubén Bravo, nutriólogo

MADRID.- Niños y adolescentes, pero también cada vez más jóvenes y adultos,  disfrutan en las casas, calles, discotecas y salas de fiesta, de los juegos, disfraces, bailes, espectáculos, filmes y actividades que se desarrollan en torno a la víspera de Todos los Santos.

Otro de los grandes motivos de disfrute en esta particular jornada en la que la muerte, el miedo y el más allá se dan la mano con la diversión, las risas y los festejos, son las comidas, bebidas y golosinas muy calóricas,  que se consumen a menudo en abundancia y sin control,  llevados por el arrebato festivo.   

SIETE MIL CALORÍAS DE MEDIA
Si no prestamos atención a lo que ingerimos, la ‘Noche de Brujas’  puede aportar a nuestro organismo una enorme cantidad de ‘monstruosas calorías’,  provenientes de comidas muy energéticas y poco nutritivas que, ‘por arte de magia’, nos harán aumentar de peso y nos provocarán malestar digestivo,  de acuerdo al Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

“Durante Halloween los niños, jóvenes e incluso los adultos pueden consumir una gran cantidad de alimentos con abundantes grasas, azúcares, harinas refinadas, así como alcohol”, confirma a Efe Rubén Bravo, experto universitario en nutrición y gastronomía del IMEO. (www.imeoobesidad.com).

Según este experto, ese consumo excesivo de comidas y bebidas calóricas y poco nutritivas puede acabar en  problemas digestivos, como nauseas, vómitos, inflamación abdominal, gases, estreñimiento o diarrea, acidez y pesadez estomacal.

“Estos síntomas serán más acentuados en los menores de edad y en aquellos que mezclen las comidas con alcohol y mantengan el consumo durante varios días en vez de limitarlo a uno solo, ya que en Halloween se suelen recolectar numerosos dulces que habitualmente se ingieren en los días posteriores, en cantidades muy por encima de las recomendadas”, añade.

“Los menores suelen consumir una media de siete mil calorías diarias el día de Halloween, basadas principalmente en alimentos poco nutritivos pero muy calóricos, que fomentarán un aumento de peso entre 1 y 2 kilogramos, sobre todo en forma de grasa corporal que el cuerpo almacenará”, explica Bravo.

“Si posteriormente se vuelve a los hábitos saludables, tanto en la actividad física como alimentaria, sobre todo las personas que habitualmente están en un peso normal, no será un inconveniente demasiado grave, pues poco a poco en 1 o 2 semanas el cuerpo volverá a regularizarse”, tranquiliza este nutricionista. 

“En cambio el exceso de calorías podría agravar la situación, en algunos casos con riesgos para la salud, de aquellas personas con una o varias de estas características: tendencia a la obesidad, sedentarismo, que no sigan una dieta equilibradas, con sobrepeso u obesidad, con diabetes tipo II, hipercolesterolemia y/o hipertensión, o con riesgo cardiovascular medio o alto”, advierte.

Convierte los alimentos comúnes, en preparaciones de terror. Foto: Especial

ALGUNOS CONSEJOS.
“Recuerde que Halloween es una noche, y debemos concentrar los excesos solo en esas horas, evitando consumir en los días posteriores los sobrantes de dulces, alcohol y comida”, señala.

“Procure sustituir las bebidas azucaradas y/o con cafeína, por divertidos batidos naturales de frutos rojos con zumo de naranja en forma de “bebida de Drácula””, señala Bravo quien sugiere decorar los vasos con pajitas tenebrosas y opciones similares.

Para el día siguiente Bravo recomienda realizar una dieta muy saludable y ligera, a base de alimentos frescos y poco grasientos como la verdura, pescado, lácteos con 0% de grasa y una cantidad moderada de pan integral. 

“Las formas de cocinar en los días que siguen a Halloween, deben ser lo más sencillas posible evitando guisos y condimentos excesivos, y optando por las ensaladas, los caldos de verduras, el pescado o pollo a la plancha y alguna pieza de fruta”, recomienda.

RECETAS DIVERTIDAS PARA PASARLO ‘DE MIEDO’
Para sustituir los dulces, Bravo aconseja “combinar la repostería saludable y las frutas, con infinidad de ideas y recetas que encontraremos en la Red o en libros especializados para niños y celebraciones”, sobre los que ofrece algunas propuestas, que ha seleccionado:

Las verduras pueden ser divertidas con creatividad. Foto: Especial

Dientes de Bruja

“Corte una manzana lavada en cuatro trozos retirando la zona central, haga un tajito junto a la piel de cada porción, formando una abertura, e introduzca, luego, almendras fileteadas imitando los dientes”, explica.

Escoba de bruja

“Solo es necesario enrollar queso ‘light’ en hebras, y en un extremo insertar un palito de ‘pretzel’, que hará las veces de palo de la escoba”, describe. 

Plátanos fantasmales

Bravo recomienda cortar plátanos a la mitad, sumergirlos en jugo de naranja y rociarlos en coco rallado, colocando pasas o ‘chips’ de chocolate a modo de ojos, e insertar un palillo de madera en la parte de abajo para facilitar la degustación.

Calabazas de arroz
“Estas originales bolitas se hacen con arroz cocinado en jugo de zanahoria para que adquieran un tinte anaranjado. Para dibujarles los ojos y la boca se utilizan aceitunas negras cortadas con estas formas, mientras que para el tallo de la calabaza se utilizan aceitunas verdes”, explica.

Camote en forma de calabaza
“Corte unas lonchas finas de camote para que se cocinen más rápido y hacer más fácilmente los rasgos de la calabaza y, posteriormente, cocínelos al horno para conseguir ese efecto crujiente que tanto gusta a los niños”, señala Rubén Bravo.