Peligro. No solo no ha disminuido el número de personas que habitan en las márgenes de los arroyos; cada vez son más las casas que se construyen en esos lugares. Foto: Especial
Instala Secretaría de Vivienda escritorios itinerantes para que los vecinos regularicen su situación

POR: JOSÉ REYES

Unas 110 colonias o sectores en Coahuila se encuentran de manera irregular o en alguna zona de riesgo, por lo que se inició un programa de “escritorios itinerantes” para buscar que la gente se acerque para normalizar su situación, explicó Jerico Abramo Masso.

El Secretario de Vivienda y Ordenamiento Territorial en el Estado, dijo que con este programa buscan que se vaya reduciendo el índice de coahuilenses que viven en una situación como las anteriormente descritas.

“Te puedo decir que tenemos 110 sectores o colonias en todos los 38 municipios del Estado que tienen problemas de irregularidad o de escrituración, y en eso estamos trabajando, en las mesas de regularización.

“Ya instalamos 12 mesas de escrituración de esos 110 sectores, las siguientes 98 las estaremos colocando durante todo el año para que la gente se acerque a nosotros”, informó.

No precisó la cifra de familias o personas que radican en esas 110 colonias, pero dijo que, por ejemplo en Saltillo hay casos como el de la colonia Morelos quinto sector, o de quienes habitan en la parte de la cota 1800.

Estamos sacando las oficinas del CERTTURC y de la Comisión de la Vivienda a los sectores donde está el problema, por ejemplo, estuvimos en la colonia “Elsa Hernández” recibiendo la papelería de la gente con la finalidad de que no tenga que ir a las oficinas y hacer los trámites burocráticos normales”, recalcó.

Recordó que la CERTTURC no es el la dependencia que ubica a la gente, sino que se avoca a regularizar su situación.

“Tenemos que ir a una etapa de negociación, siempre que hay privados, por ejemplo en la colonia Elsa Hernández, en Monclova, que pusimos la mesa de escrituración, ahí entre los privados y los que compraron los lotes, todavía no salen las cartas de liberación.

“Cuando salen las cartas de liberación es cuando entramos nosotros a darles las ventajas fiscales para que nos paguen impuestos y eso les permite tener rápidamente su escritura, porque de nada sirve que tengan 20 ó 30 años viviendo ahí si no tiene la garantía de tener su predio legalmente”, aseveró.

Abramo recaló que si una persona tiene su propiedad en estado irregular, nunca la podrá heredar, hipotecar, traspasar, entre otras acciones.

Datos de 2017

> En Saltillo se contabilizaron 606 fraccionamientos.

> 423 colonias.

> 6 mil personas habitando en zonas de riesgo, como arroyos.

Se aferran a la irregularidad

POR: LIDIET MEXICANO

Las familias que resultaron afectadas por el incendio de tejabanes en Morelos quinto sector, han regresado a la irregularidad, construyen sus viviendas de madera, láminas y plásticos en la misma zona.

El incidente donde perdieron sus muebles, ropa y documentos ocurrido el pasado mes de diciembre no fue suficiente y se aferran a seguir habitando el mismo perímetro, bajo los mismos riesgos.

Empresas y organizaciones no gubernamentales son las que han sido el apoyo incondicional de los habitantes del quito sector. Les han llevado tarimas, maderas, lonas y prometieron entregarles láminas para que de nueva cuenta construyan sus tejabanes y así puedan resguardarse en esta temporada invernal.

Seis familias son las que ya llevan avance en sus viviendas, así viven hoy en día, en medio del viento que se filtra por los orificios de las paredes de madera, entre la neblina y las bajas temperaturas que en esa zona dejan una sensación térmica impactante.

Francisca Sánchez, líder en el sector, explicó que era imposible que por la afectación a la tierra —tras el incendio— se reconstruyeran los tejabanes en el mismo predio, por ello se han dado indicaciones para que se reubiquen al costado de las chozas de madera ya construidas en cuadras aledañas.

El panorama es el mismo: pobreza, carencias y exposición a riesgos pues incluso algunos están en medio de cables con los que “arrastran” la energía eléctrica hasta esa zona.

Los tejabanes que se “medio” construyen son formados con tarimas, pedacería de madera que ha llegado a las manos de los afectados, otros más no han regresado, se fueron a vivir con familiares que habitan en la zona.

“Se les ha dificultado porque les falta el material, los terrenos se entregan a las personas afectadas, necesitan madera para reestablecer, triplay, hules, láminas”, comentó Francisca a VANGUARDIA.

Los habitantes no pierden la fe en que algún día esos predios serán regularizados y de su propiedad.

José Luis Obregón Vázquez, de 68 años de edad, es quien día a día ha tratado de buscar la ayuda, desde que empezó a llegar el apoyo de las empresas diversas que se solidarizaron tras la afectación, comenzó a recolectar poco a poco el material para construir de nueva cuenta su vivienda... aunque también en el mismo sector.