Delito. El hombre que portaba el arma intimidó a un vigilante de la Central de Abastos. Foto: Ulises Martínez
Luego de aproximadamente tres horas y llegar aparentemente a un arreglo económico con elementos de Fuerza Coahuila, un hombre que se encontraba armado en la Central de Abastos quedó en libertad y sólo se le decomisó el arma

Luego de aproximadamente tres horas y llegar aparentemente a un arreglo económico con elementos de Fuerza Coahuila, un hombre que se encontraba armado en la Central de Abastos quedó en libertad y sólo se le decomisó el arma. 

Alrededor de las 11:00 horas de ayer, 6 unidades de Proximidad de Fuerza Coahuila y 2 de la Policía Municipal se presentaron en la Central de Abastos luego de reportarse a una persona armada. 

Quien hizo la llamada al número de emergencias fue uno de los vigilantes del lugar, luego de que la persona armada le mostrara la pistola para intimidarlo, según el denunciante. 

De acuerdo con el denunciante, todo comenzó cuando un cliente arribó a las bodegas de la central y estacionara su camioneta Ford Duty de 3 y media toneladas en un lugar prohibido y el vigilante le pidió que se quitara del lugar, sin embargo, al sentirse agredido el cliente mostró el arma al guardia. 

Una vez que vio el arma, el vigilante llamó al número de emergencias, arribando las autoridades para la detención del agresor y portador de la pistola, la cual no se ubicó en el lugar pero sí dos cargadores. 

El vigilante dijo desconocer con exactitud qué arma era. El cliente quedó detenido y bajo investigación por dos impactos de arma de fuego que tenía la camioneta. 

El afectado y el responsable fueron llevados a las instalaciones de la Fuerza Coahuila, donde tres horas después fue liberado el detenido supuestamente luego de dar dinero; se informó que el arma le fue decomisada con los dos cartuchos.