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“Tenemos que dejar un poco de “hacernos de la vista gorda” ante celebridades que a todas luces van por la vida con serios problemas mentales, por piedad”

1.- Es bien sabido, o por lo menos se asume, que las personas dedicadas al arte en cualquiera de sus expresiones, suelen ser más sensibles que el resto de los mortales. Se afirma que sus emociones a flor de piel los convierte en artistas, y que su obra es más auténtica o trascendente mientras mayor sea la cantidad de emociones y pasión que le hayan puesto. Así sean pintores, escultores, escritores, bailarines, músicos o actores. Ellos se expresan a través de su obra, incluso si su mensaje no signifique lo mismo para todos.

2.- Sin embargo, ese “permiso” que los artistas tienen para estar más en contacto con sus emociones, algunas veces se convierte en el pasaporte para situaciones muy extremas que poco o nada tienen que ver con el arte. Basta recordar la depresión profunda que sufrió el actor Robin Williams y que lo llevó a la muerte, o la esquizofrenia de la cantante Sinéad O’Connor cuya carrera está acabada por haber pasado de ser una joven etérea y vanguardista, a una mujer totalmente desquiciada y fuera de control. 

3.- Esto me recuerda a dos casos de celebridades que se robaron los titulares internacionales en la semana que recién termina. Primero la tristísima noticia de Dustin Diamond, el actor estadounidense que se hizo ultra famoso en su adolescencia al interpretar al adorable e ingenuo nerd Samuel "Screech" Powers en el programa Salvados por la campana, quien murió el pasado 1 de febrero a los 44 años de edad, recién cumplidos, víctima de un terrible cáncer terminal que le fue detectado hace apenas unas semanas.

4.- Dustin jamás aceptó la idea de que la inmensa fama que tuvo a finales de los años 80 y principios de los 90 del siglo pasado, había terminado. Se convirtió en una caricatura de sí mismo tomando decisiones muy perjudiciales para su vida. Participó en humillantes reality shows, hizo declaraciones escandalosas sobre ex compañeros suyos e incluso participó en un aburrido y desagradable video pornográfico. Todo esto con la idea de volver a ser una figura relevante en el mundo del entretenimiento.

5.- Mientras que sus ex compañeros de reparto Mark-Paul Gosselaar, Mario Lopez, Tiffani-Amber Thiessen, Elizabeth Berkley y Lark Voorhies –ya bien entrados en sus cuarentas– se juntaron para hacer un relanzamiento de Salvados por la campana, luciendo guapos, sanos y equilibrados, el pobre Dustin Diamond estaba triste y en bancarrota. Hasta que su propio cuerpo le dijo “¡Basta!” al enfermarse de un cáncer tan agresivo que lo mató en sólo unos días. Tantas emociones mal administradas fueron su sentencia de muerte.

6.- El otro artista que se encuentra en el centro del huracán es el cantante Brian Hugh Warner, de 52 años de edad. Sin embargo, es más probable que lo conozcan por su nombre artístico: Marilyn Manson el cual se puso en honor de la famosa diva de Hollywood de los años 60 y el oscuro asesino sectario Charles Manson. Resulta que su ex pareja la actriz Evan Rachel Wood lo acusó de abuso sexual y emocional, así como de racista, antisemita y de que el hombre tiene en su casa un “cuarto de violación”. Acusaciones gravísimas a las que se sumaron otras mujeres. 

7.- Hasta una estilista dijo que, cuando tenía sólo 20 años de edad, Marilyn Manson le puso una pistola en la cabeza lo que hizo que ella, presa del terror, pensara: “Oh, Dios mío. ¿Voy a morir?” Este es sólo un ejemplo de todas las barbaridades de las que se acusa al polémico cantante. Ahora yo me pregunto, ¿De verdad les sorprende? ¡¿No veían lo horrible e inquietante que era su imagen física y actitud?! Tenemos que dejar un poco de “hacernos de la vista gorda” ante celebridades que a todas luces van por la vida con serios problemas mentales, por piedad.