Si una habitación cuadrada, con camas gemelas, tv de paga y Wifi, vista hacia el mar y room service no es suficiente, existen estos hoteles que van de lo curioso a lo completamente inimaginable

La lista que aquí presentamos no es un “Top 10 de los hoteles más raros del mundo” o los más caros, aunque sea un factor en muchos de estos. Hospedarse en estos lugares ya es experiencia suficiente. Poder dormir bajo el agua, sobre un árbol, en un cuarto hecho de hielo o sal, convierte al hotel en más que el lugar al que vas a dormir al final de la jornada turística. Si a esto le sumas el poder convivir con el entorno de una manera diferente, la ocasión resultará aún más rica y completa.

Dentro de un barril.
> Recostado en un camastro, sobre un balcón, en un día cálido, viendo el atardecer. Copa de vino en mano. Lujo. ¿Y si en lugar de tomar vino durmieras donde alguna vez se almacenó?
> El Hotel de Vrouwe en Stavoren, en la costa de Ijsselmeer, al norte de Ámsterdam, tiene las comodidades de una estancia normal. El edificio principal es de una arquitectura típica de la región, sin embargo, ofrece 12 habitaciones acondicionadas dentro de barriles de vino 23 mil y 15 mil litros.
> Aunque algo justas en espacio, poseen las características de un cuarto normal. Dentro del barril hay una Smart TV y un pequeño buró. Además, en caso de que la pregunta surja, si, tienen baño, con regadera y dos lavabos incluídos. Además, un barril extra funciona también como sala de estar y cuenta con jacuzzi.

Por los aires, casi
> El Hotel Costa Verde en Costa Rica está a sólo tres horas de San José, la capital. Vistas al mar, alberca a cielo abierto, lo normal. Hasta que pides alojarte en la casa “Fuselaje 727”.
> En efecto, un antiguo avión Boeing 727, elevado sobre una ladera de la jungla es el principal atractivo del lugar. Aunque el exterior permanece intacto, en un rojo contrastante al verde forestal, su interior ha sido amueblado adecuadamente, las paredes adornadas con madera de teca y sobre las alas colocaron patios techados desde donde admirar la selva o el mar.
> A él se accede por una escalinata de piedra y si, como yo, eres curioso al respecto de cómo están hechas las cosas, la página del hotel ofrece una galería virtual con fotografías del proceso de restauración y construcción de este hogar.

Noches bajo cero.
> En la villa sueca de Jukkasjärvi, a 200 kilometros del círculo polar, cada temporada invernal se erige un hotel efímero. El Ice Hotel está construido enteramente de hielo y es un diseño nuevo cada año, luego de que se derrita con la llegada del verano. 
> Pasar un tiempo aquí no es precisamente fácil, la calefacción no es una opción. Si eres de los que prefiere el calor, el Ice Hotel definitivamente no es para ti. 
> El lugar también ofrece una muestra artística a la que son invitados muchos creadores del mundo, que llegan a trabajar el hielo y a crear obras que durarán tanto como el invierno lo haga.

¡A los toros!
> Cuando se nos habla de lugares o tradiciones extrañas o peculiares es creencia que nada de eso está o puede estar en México. Las siguientes dos entradas vienen a probar esto como erróneo.
> El Quinta Real de Zacatecas solía ser la plaza de toros de San Pedro hasta su remodelación como este hotel de lujo. El restaurante se asoma al ruedo y el bar se encuentra en lo que una vez fue el toril. La arquitectura del lugar es preciosa y al estilo de una vieja plaza, por lo que no hay contrastes notorios entre lo nuevo y lo antiguo.

Tubohotel
> Si, así se llama. Hay que aceptarlo, no es el nombre más original. Pero sus habitaciones sí lo son. 
> Ubicado en Tepoztlán, Morelos, estos tubos de concreto apilados en pirámides alojan una cama matrimonial y nada más. El detalle aquí se encuentra en el ambiente social que crean.
> Colocados alrededor de un patio comunal, las “habitaciones” promueven la interacción entre los inquilinos, creando un espacio relajado, rodeado de vegetación y arquitectura minimalista.
> Los servicios más privados se encuentran en el edificio principal, con regaderas individuales y baños.

La casita del árbol
> Treehotel en Harads, Suecia, dispone de una serie de habitaciones únicas que cuelgan de los altos árboles del bosque. Suspendidos sobre el aire con poco más que unos cables y tubos de ancla, estas originales habitaciones ofrecen un espacio individual para la contemplación natural.
> El más extraño de todos es un ovni, una cámara hecha de aluminio en forma de platillo volador, reflejante del exterior pero acogedora en su interior.

Sobre, en, y bajo el mar
> En la costa de Zanzibar, Tanzania, flotando en el mar se encuentra el Floating Hotel. Las imágenes que hay disponibles de él venden la idea con mucha facilidad, pues el azul de las aguas y del cielo son extraordinariamente atractivos. Pero con la descripción de sus características más importantes, este atractivo se vuelve mayor.
> Esta especie de departamento dispone de tres niveles. El superior es una terraza, desde aquí se puede contemplar el cielo nocturno o tirarte clavados al mar que rodea la construcción.
> El segundo nivel es la estancia, con sala, comedor y cocina, las comodidades necesarias. Este se encuentra justo al nivel del mar, el tercero se halla por debajo de él, ahí está la habitación y su impresionante vista submarina.

Si, esto es un hotel real 
> Me rehusaba a integrar este hotel a la lista, pues a pesar de ser curiosos, las entradas anteriores mantenían cierta seriedad. El Dog Bark Park Inn en Idaho, EUA, se voló la barda.
> Es un perro, un perro gigante. En la cabeza se encuentra la recámara y sobre su hocico hay un pequeño balcón. Sus orejas están hechas de alfombra, y el baño tiene forma de hidrante.
> La decoración interior no se queda atrás, con perritos por todos lados. En las paredes, sobre los libreros y cómodas. Si excentricidad buscas, no busques más.