Foto: Vanguardia/Jetza Múzquiz
Tenía un bracero encendido con carbón en su recámara

Justo el día en el que cumpliría 66 años la muerte reclamó a un hombre quien durante la noche, para mitigar el frío, encendió un bracero que dejó en su cuarto, falleciendo intoxicado por monóxido de carbono.

Cerca de las 11:30 de la mañana fueron reportados los hechos al sistema estatal de emergencias, acudiendo elementos del Cuerpo de Bomberos de Ramos Arizpe hasta la calle Ley Federal del Trabajo 230, de la colonia Fidel Velázquez para valorar a Antonio Martínez Banda, quien fue reportado inconsciente por su esposa.

Los paramédicos determinaron que el sexagenario ya no presentaba signos vitales, por lo que dieron aviso a las autoridades, acudiendo el Ministerio Público para tomar conocimiento del hecho y ordenar el traslado del cuerpo al Semefo para realizar la necropsia de ley.

La esposa de Juan Antonio relató que la noche anterior, las temperaturas que alcanzaron a marcar los -6 grados centígrados obligaron al anciano a buscar una forma efectiva de mitigar lo gélido de su habitación.

Fue así como tomó un pedazo de lámina donde colocó varios carbones que prendió al interior de su vivienda, posteriormente dejó las brazas a un costado de la cama y se fue a dormir, dejando el fuego encendido.

Durante toda la noche se fueron consumiendo los carbones, que liberaron el mortal gas que terminó llenando la pieza, pues Antonio no dejó abierta ninguna ventana ni se tomó el tiempo de ventilar el área.

Por la mañana, su esposa no lo despertó, pensando que el frío lo mantenía en cama, pero cuando finalmente se decidió a llamarlo para comer, se asustó al no recibir respuesta, pensando que se encontraba inconsciente.

Paramédicos del Cuerpo de Bomberos acudieron para valorar al sexagenario, quien era sastre de oficio, pero nada pudieron hacer por reanimarlo, notando el fuerte olor que dejaron los carbones en la habitación.