Fue el 29 de agosto de 2009 el día que quedó marcado en la historia de los Saraperos y el deporte saltillense, pues justo en esa fecha la Nave Verde celebró su primera corona

Hoy se cumplen 10 años del primer campeonato de los Saraperos de Saltillo dentro de la Liga Mexicana de Beisbol. Precisamente una década después la Nave Verde está de regreso en playoffs y con ello la ilusión de repetir la histórica hazaña.

Tuvieron que pasar 40 años para que la capital coahuilense pudiera festejar su primera corona en forma dentro de la LMB —ya lo habían hecho en la Temporada extraordinaria de 1980— y lo hicieron en grande.

Aquel equipo del 2009, dirigido por Orlando Sánchez, se metió a los playoffs en tercer lugar con marca de 59 triunfos y 48 descalabros. Primero enfrentó a Laguna y los barrió 4-0, mientras que en la Final de la Zona Norte se impuso a los Broncos de Reynosa por 4-2.

En la disputa por la Copa Zaachila, el rival en turno fueron los Tigres de Quintana Roo, equipo al que se impusieron 4-2 en la Serie del Rey.

Fue ese sexto juego el más emocionante, pues el escenario era un Parque Madero a reventar y una ciudad llena de esperanza por alcanzar la gloria y dejar atrás los fantasmas del ‘Ya Merito’, un mote que nació en los años 70 —y que los persiguió durante esos 40 años— cuando Saltillo se hizo protagonista en la Liga y la postemporada con grandes actuaciones, pero que no había podido coronar con un títlo.

Para no dejar ninguna duda, aquel partido, ese en el que Rafa Díaz lanzó ruta completa y sólo permitió una carrera para ser el MVP, Saraperos ganó por pizarra de 14-1.

El marcador pronto se fue abultando y la fiesta arrancó desde muy temprano. Sumando carreras en cada uno de los episodios de los dos primeros tercios del encuentro, Saltillo se puso en ventaja de 13-0 y así la ‘maldición’ desapareció de golpe.

La artillería fue encabezada por Nelson Teilon, Refugio Cervantes y Noe Muñoz con cuadrangulares; Hernando Arredondo fue el más encendido con 4 imparables; Jonathan Aceves, Manny Rodríguez y Pepe Chuy Muñoz tuvieron tarde de par de hits; Christian Presichi aportó un indiscutible (no pasó por la registradora, pero sí produjo) y sólo Jesús Cota no pudo sacarla del cuadro, aunque sí anotó.

Así, junto a otros peloteros que dejaron huella, aquel grupo de hombres se convirtieron en leyenda para Saraperos y Saltillo.

Los festejos no se hicieron esperar, duraron días enteros —vaya que las ganas estaban acumuladas— y pronto se repitieron, pues en 2010 llegó el histórico Bicampeonato.

Hoy, rumbo a los 50 años del equipo saltillense, con una nueva directiva encabezada por César H. Cantú García que deja atrás años de agonía, la esperanza vuelve, pues Saraperos regresa a la postemporada, instancia a la que no llegaban desde el 2015, y con ello la ilusión de pelear por una nueva corona.

Y no es descabellado pensar en ello, pues ver a este grupo de peloteros nos hace recordar a aquellos que lograron la hazaña, donde hay más hombres que nombres y han demostrado con su entrega en el terreno de juego el amor por los Saraperos, la ciudad de Saltillo y su bendita afición, esa que siempre ha estado ahí.

Merecido homenaje

Son contados los elementos de los Saraperos de Saltillo que hicieron historia en 2009 y continúan en la organización. Uno de ellos en Tony Romero, considerado de los mejores y más emblemáticos bat boys de la LMB y quien cumple 20 años de arduo trabajo con el equipo de la capital coahuilense.

Incansable, Tony es un ejemplo de entrega y amor por el trabajo. Sin duda, un personaje muy querido por peloteros, directivos y fanáticos de la Nave Verde.

¡Felicidades Goliat!