La semana pasada en estas Historias de Reportero le revelé que desde hace dos años, en pleno sexenio de Enrique Peña Nieto, tras una investigación financiera, Pemex y Hacienda concluyeron que las empresas Hidrosina y Scribe compraron combustible robado a huachicoleros. Hidrosina lo vendía y Scribe lo usaba para su producción. Ambas abarataban costos y obtenían mayores ganancias al coludirse con los criminales. Y que la PGR, entonces bajo el mando de Raúl Cervantes, no había judicializado los casos y habían quedado impunes. Ambas empresas reaccionaron negando la información.

Sin embargo, para mala suerte de ambos consorcios, el propio exprocurador Cervantes lo confirmó a través de una carta enviada desde su oficina. Se explica que ambas empresas fueron investigadas por la PGR por asociarse con huachicoleros. Además, apunta que cuando Cervantes dejó la PGR las investigaciones estaban echadas a andar y los expedientes avanzados:

Sobre Hidrosina abundó que “en el tema del huachicol, las investigaciones las llevó a cabo la SEIDO en conjunto con la SHCP, dejándose en su momento un expediente que la institución ha continuado a la fecha. En el periodo referido puede señalarse que la empresa alegó que no tenía responsabilidad corporativa porque eran sus empleados los que supuestamente traficaban con el combustible robado y, debido a eso, ya había presentado las denuncias respectivas, de las cuales se desconoce su estado, sin prejuzgar su inocencia o su culpabilidad”.

En lo que toca a Scribe, el viernes emitió un comunicado a la Bolsa Mexicana de Valores en el que expresa que “cuando Bio Pappel adquirió Scribe en agosto de 2015, la parte vendedora reveló que dos de sus empleados, del departamento de compras de una de las plantas adquiridas, fueron sujetos en 2011 a una investigación por tentativa de aprovechamiento ilícito de hidrocarburos y proporcionaron a Bio Pappel evidencia jurídica que acreditó que dichas personas fueron exoneradas”.

En la columna del viernes le revelé que para apresurar el proceso contra Scribe, las autoridades de Hacienda y Pemex echaron mano de la Cofepris, que clausuró una planta de esta empresa, en la que presuntamente usaban huachicol.

La carta del extitular de PGR, Raúl Cervantes, expresa que “sobre Scribe y otros asuntos relacionados con el huachicol, se integraron las carpetas respectivas, mismas que se dejaron a la siguiente administración para que se continúe investigando y se determine lo conducente”.

El asunto de Scribe tiene una arista todavía más interesante. Scribe pertenece a Bio Pappel, cuyo presidente ejecutivo y director general es Miguel Rincón Arredondo, uno de los ocho integrantes del Consejo Asesor Empresarial del presidente Andrés Manuel López Obrador.

@CarlosLoret