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Una victoria en los últimos tres encuentros de Seattle debería ser suficiente para que los Seahawks alcancen la postemporada.

WASHINGTON, EU.- Bobby Wagner bloqueó un intento de gol de campo de Dan Bailey a mitad del último cuarto, lo que encendió la chispa para que los Seattle Seahawks anotaran dos touchdowns hacia el final del juego y derrotaran ayer 21-7 a los Minnesota Vikings.

Fue la cuarta consecutiva para Seattle.

Tras la patada bloqueada, Chris Carson anotó un touchdown en una carrera de 2 yardas con 2:53 en el reloj, y Justin Coleman logró la anotación definitiva 18 segundos más tarde al devolver 29 yardas un balón suelto.

Lo que fue un encuentro deslucido y mayormente para el olvido durante los primeros tres cuartos se convirtió en una fiesta para Seattle en el último cuarto, ya que los Seahawks (8-5) se acercaron a un lugar como comodines en la Conferencia Nacional. Una victoria en los últimos tres encuentros de Seattle –incluidos duelos contra los alicaídos San Francisco 49ers y Arizona Cardinals– debería ser suficiente para que los Seahawks alcancen la postemporada.

Minnesota (6-6-1) tuvo dos oportunidades de igualar o al menos acercarse en el último cuarto, cuando la diferencia era de una sola anotación, pero se fue con las manos vacías en ambas ocasiones. Las posibilidades de los Vikings de ganar la División Norte de la Nacional se llevaron un duro golpe, pero aún mantienen el sexto puesto en la Conferencia, lo que les permitirá acceder a los playoffs.