Es inconcebible e inaceptable que haya asesinatos de mujeres por ser mujeres, lamentó el arzobispo Rogelio Cabrera López. Especial
Es urgente que unamos esfuerzos para que la violencia de cualquier tipo desaparezca

MONTERREY, NL.- Al señalar que la Iglesia Católica no puede ser machista ni agresiva con ninguna mujer, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano y arzobispo de esta ciudad, Rogelio Cabrera López, anunció la creación de un Consejo Episcopal para las Mujeres; pero advirtió que para no parecer oportunista, dejará pasar unos días para proceder a su realización.

Respecto a las manifestaciones que con motivo del Día Internacional de la Mujer, se realizarán este ocho y nueve de marzo, Cabrera López llamó a que no se violente ni se insulte a nadie, que se respeten los monumentos históricos y la propiedad privada; asimismo, haya respeto a todos los puntos de vista, especialmente de las mujeres católicas que están a favor de la vida, pues sólo respetando los derechos de todos, es posible que haya paz y tranquilidad.

El arzobispo de Monterrey expuso en su mensaje dominical que la Iglesia Católica se une con entusiasmo y respeto “a la celebración del Día de la mujer”, porque es justo que dediquemos un momento especial para reconocer la importancia que ella tiene en sus roles como hija, madre, esposa, profesionista y ciudadana de un mundo en constante transformación.

Tras hacer un recuento de las luchas históricas por la igualdad de las mujeres y los aportes que, afirmó, han tenido diversos pontífices, Cabrera López señaló, es urgente que unamos esfuerzos para que la violencia de cualquier tipo desaparezca inmediatamente, y que las autoridades civiles hagan justicia a la brevedad posible al gran número de víctimas en el estado y en todo el país, especialmente mujeres.

Ante las manifestaciones conmemorativas del Día Internacional de la Mujer, pidió que toda marcha y contingente sea respetuoso de la propiedad ajena, especialmente de los monumentos históricos, y que quienes organizan o convocan “cuiden que nadie con otras intenciones se sume a estas marchas, porque siempre hay personas ajenas o mal intencionadas que quieren provocar y desacreditar”.