La agrupación canadiense, con integrantes de todo el mundo, se presentará este domingo en la Plaza de Armas con un espectáculo que hará olvidar a los espectadores las discapacidades que para ellos ya no son obstáculo
Nuestra presencia en la escena b-boy ha cambiado y ahora muchos chicos con discapacidad están haciendo las cosas que nosotros hemos hecho durante estos 12 años”
Sergio “Checho” Carvajal, Fundador del grupo.

Giran por el suelo y vuelan por los aires, siempre al ritmo del beat con pasos y piruetas que requieren de increíble fuerza y habilidad para ejecutarlos: Los miembros de Ill Abilities Crew dominan la duela como cualquier otro breaker haciendo de las diferencias que en otras circunstancias los separarían del resto su principal fortaleza.

Los siete integrantes de este grupo originario de Canadá pero con miembros de todo el mundo padecen algún tipo de discapacidad pero el b-boying —coloquialmente conocido como breakdance— los ha llevado a destacar en la escena hip-hop internacional y han inspirado a millones de jóvenes con padecimientos similares a seguir sus pasos.

Con motivo de su presentación en el marco del Festival Internacional de las Artes Julio Torri este domingo 20 de octubre en la Plaza de Armas a las 20:00 horas, tuvimos la oportunidad de conversar con el chileno Sergio “Checho” Carvajal, uno de los fundadores del grupo, quien nos contó cómo es cada uno de ellos .

Él nació con una malformación ósea que impidió el crecimiento de sus piernas. Sufrió de bullying y se enfrentó a otros obstáculos hasta que una noche soñó “que me veía caminando en posición invertida con las manos”, dijo, “y al día siguiente empecé a intentar hacer eso, a darle y darle hasta que uno de esos días un grupo de jóvenes me rodeó. Esto fue como en el 93 y ellos me mostraron lo que era el breakdance y me dijeron que con lo que yo estaba haciendo tenía muchas posibilidades de bailar breakdance”.

La iniciativa de crear un “supergrupo” de b-boys con discapacidad fue, de hecho, del canadiense Luca “Lazy Legs” Patuelli, quien padece artrogriposis y se ha sometido a 16 cirugías en su vida para corregir sus piernas, cadera, columna y hombros, pero a los 15 años conoció el breakdance y aprovechó sus brazos y sus muletas como extensión de los mismos para hacer suyo el estilo.

El crew que nació en 2007, integrado también por Jacob “Kujo” Lyons y Tommy “Guns” Ly, fue rápidamente inspiración para otros jóvenes como Samuel “Samuka” Lima padeció un cáncer durante la adolescencia que le amputó una pierna, tras lo cual encontró un video de Ill Abilities que lo introdujo en el este terreno del hip-hop y desde 2017 forma parte de la agrupación.

Así como él también está Lucas Machado “Perninha” —portugués para piernita—, igual originario de Brasil, con una malformación en su pierna izquierda que impidió su crecimiento, quien también se inspiró por el grupo y ahora es uno de sus miembros.

“La diferencia con él es que estaba en la favelas en Río de Janeiro y su vida era más tirada como a la calle, a estar de vago, hasta que conoció el break y cambió su vida completamente y ahora viaja con nosotros por todo el mundo”, agregó Checho.

El caso del norteamericano Kujo es particular pues a simple vista no parece tener ninguna discapacidad, y tiene ya años como un bailarín destacado en la escena hip-hop. Sin embargo, padece sordera desde el nacimiento y en la actualidad solo oye un 20 por ciento con un audífono.

“Fue uno de los personajes a nivel mundial que cambió el breakdance, lo hizo evolucionar. Pero nadie sabía que él era sordo, nadie sabía que él no escuchaba la música ni nada”, nos contó Checho, “hasta que se unió a nuestro grupo la gente comenzó a preguntar porqué se unió si tiene el cuerpo completo y ahí empezaron a entender que siempre fue sordo”.

El grupo se completa con el coreano Jung Soo “Krops” Lee y Checho señaló que su intención desde el principio fue convertirse en los mejores b-boys del mundo, sin distinción por sus discapacidades, “pero al pasar el tiempo nosotros nos dimos cuenta que lo que estábamos haciendo era una herramienta social y empezamos cada uno a tratar de hacer cosas con nuestra comunidad”.

Todos, además de los shows que llevan por el mundo, realizan algún tipo de campaña para apoyar a las comunidades donde crecieron. Crazy Legs, por ejemplo, capacita a maestros de escuelas canadienses para que enseñen el breakdance a sus alumnos con discapacidad, mientras que el propio Checho lleva talleres gratuitos para niños chilenos con y sin discapacidad de los barrios más peligrosos de su país natal.

Asimismo Pierninha lleva talleres y actividades a las favelas donde se crió para todos con el objetivo de alejarlos de la delincuencia.

En la misma escena hip-hop se han encontrado con discriminación, pues hay quienes los critican por no poder bailar como lo hicieron los iniciadores de este movimiento.

“Nos intentaron bajar anímicamente y cerrar las puertas en algunos casos, pero no lo lograron porque lo hacíamos con el corazón y era una ayuda para la comunidad que se inspiraba al vernos bailar”, comentó.

“Nuestra presencia en la escena b-boy ha cambiado y ahora muchos chicos con discapacidad están haciendo las cosas que nosotros hemos hecho durante estos 12 años, en grupo e individualmente y están tomando nuestro movimiento como base. Somos los pioneros de los b-boys con algún tipo de discapacidad y pues es lo que queríamos, que todo esto fuera mundial y que la gente supiera que sin excusas no hay límites”, concluyó.

Superación. Los integrantes del conjunto demuestran que se pueden superar los obstáculos físicos y ser un gran bailarín.