Más de 600 hectáreas fueron consumidas por el fuego. / Fotos: Luis Salcedo
Nuevo León combate incendio con helicóptero pues Coahuila no cuenta con uno para esta tarea

Eran las 15:13 horas cuando el “infierno” comenzó en Las Copetonas, el cual, por el viento, y la falta de una aeronave para combatir oportunamente los incendios forestales, se propagó rápidamente.

A través de las redes sociales comenzaron a difundirse los primeros reportes, lenguas de fuego cubrían la serranía de esta comarca.

La naturaleza se volvió contra sí misma, pues los fuertes vientos hicieron crecer el incendio. 

Los teléfonos de emergencia comenzaron a sonar y los rescatistas eran alertados por algo grande que había pasado en Las Copetonas, rumbo a Carbonera. 

Fotos: Luis Salcedo

Los primeros videos eran impresionantes. 

Un conductor sintió cerca la muerte cuando avanzaba por la vía a Carbonera, pero el humo y el fuego lo iba cercando. Entre gritos decidió dar marcha atrás no podían seguir sin ser abrasado, un video difundido en redes sociales evidenció su angustia. Después las autoridades tuvieron que cerrar el camino desde el kilómetro 10 hasta el 15. 

Protección Civil de Arteaga ya había sido alertada, pero nada se podía hacer, el viento era muy poderoso.

Durante dos horas el fuego avanzó sin control, hasta que cerca de las 17:30 horas los primeros brigadistas pudieron avanzar tierra adentro a combatir las llamas.

En las laderas, los pinos habían sido consumidos. El fuego no perdonó nada.

Gabriel Orsúa, secretario de Ayuntamiento de Arteaga, advertía que el fuego ya había consumido más de 150 hectáreas, por lo que algunas cabañas y viviendas del ejido El Tunal eran evacuadas. Horas después el incendio había consumido más de 600 hectáreas.

Los riesgos del pasado 8 de abril cuando se incendió la Sierra de Zapalinamé venían a la mente. El fuego era incontrolable. 

El Gobierno de Nuevo León anunciaba por redes que sobrevolaría la zona, ya que la zona siniestrada colinda con esa entidad. 

Inspecciona. El alcalde de Arteaga acudió a supervisar las labores en la zona siniestrada. / Fotos: Luis Salcedo

Militares, policías mutados en rescatistas, bomberos, brigadistas civiles, todos subieron a la sierra con mangueras para apagar el fuego. 

Dos regiomontanos se enteraron del incendio a través de redes sociales y acudieron a ver si sus propiedades no habían sido alcanzadas por las llamas.

Al final su viaje desde tierras regiomontanas fue en vano, pues las autoridades les impidieron el paso para que no pusieran en riesgo sus vidas.

En la zona acordonada, los oficiales les informaron que aún ninguna cabaña había sido afectada por las llamas, aunque era probable que las huertas de manzana que estaban en sus propiedades sí hubieran sido afectadas.  

De a poco el viento fue amainando por lo que podía combatirse el fuego con mayor eficacia. Un helicóptero sobrevoló la zona y lanzó varias descargas de agua con retardante. 

Al caer la noche, las autoridades detuvieron el combate al fuego, la oscuridad podría empeorar todo.

Para hoy, un ejército de casi 200 brigadistas entrará a continuar lo que anoche no pudieron acabar. 

El infierno aún tiene algo de vida. El viento, que esta vez actuó como enemigo de la naturaleza, no ayudó esta vez.  

Propiedades en riesgo
El incendio en la Sierra de Arteaga ha puesto en riesgo a varias locaciones reconocidas para los coahuilenses, una de ellas es Teotepec.

Esta locación se encuentra cerca de donde comenzó el fuego, la comunidad de Las Copetonas. 

Este sitio es muy concurrido por saltillenses y neoleoneses que acostumbran a hacer eventos en este lugar. 

Además, el incendio avanzó hacia la comunidad El Tunal, donde autoridades evacuaron viviendas y cabañas. 

En esta zona serrana también se ubica Casa Emaús, un centro religioso en donde son atendidos sacerdotes con problemas de comportamiento.

Hasta el cierre de esta edición no se tenía reporte de afectaciones a estos inmuebles.

Necesaria aeronave
A pesar del nuevo incendio forestal que se presentó, Coahuila sigue sin contar con un helicóptero para atender este tipo de incidentes. 

Luego del incendio que arrasó con parte de la Sierra de Zapalinamé, en abril de este año, el Gobierno del Estado sostuvo que buscaría que una aeronave quedará de base en el Aeropuerto Plan de Guadalupe. Incluso hubo voces de la sociedad civil que pidieron que se adquiriera un helicóptero especial, sin embargo, esto no se ha concretado. Protección Civil estatal aseguró que no era necesario adquirirlo. 

Se perdió tiempo. Tras dos horas de esperar que el viento amainara, los bomberos pudieron ingresar a combatir el siniestro en los cerros. / Fotos: Luis Salcedo

“Exclusivo para incendios forestales, no creo (…) en algunos lugares los rentan en el momento que se requiere, es el mismo caso de la Conafor”, dijo Francisco Martínez Ávalos, subsecretario de Protección Civil, el pasado 10 de abril. 

Ayer tras las llamas, que en un inicio no pudieron ser combatidas por aire ante los fuertes vientos, el Gobierno de Nuevo León fue el que rápidamente apoyó con una aeronave que sobrevoló la zona siniestrada. 

El Gobierno del Estado informó anoche que para hoy se contarán con tres helicópteros para combatir el fuego. Según Conafor, uno de ellos es de Nuevo León y otro de la Secretaría de la Defensa Nacional.

‘Mucho ayuda, el que no estorba’
-No acudir a la zona del siniestro. Los brigadistas cuentan con preparación especial, también recomiendan evitar hacer brigadas propias.
-No llevar agua, pues gracias a la sociedad civil hay la suficiente.
-No reforestar, pues no es temporada para plantar árboles. Además, por ser una reserva ecológica, la siembra debe estar a cargo de expertos.

Con información de Juan Francisco Valdés

Unen fuerzas. Brigadistas de varias corporaciones participaron en las tareas de combate al fuego. / Fotos: Luis Salcedo
Fotos: Luis Salcedo
En riesgo. Las llamas amenazaron algunas cabañas que se encuentran en la Sierra de Arteaga. / Fotos: Luis Salcedo