Foto: Milenio
Integrantes de la comunidad LGBT impidieron el recorrido del “Autobús de la Libertad”

Monterrey, Nuevo León.- Integrantes de la comunidad LGBT impidieron el recorrido del “Autobús de la Libertad” que este jueves tenía previsto visitar varias sedes oficiales  y reunirse con autoridades locales, en Monterrey.

La presencia del camión naranja del Movimiento #ConMisHijosNoSeMetan no fue bien recibido en esta ciudad en donde se desataron protestas de miembros de la comunidad que acudieron con pancartas y a gritos exigieron su salida del estado.

La unidad llegó durante la madrugada y al filo de las 10:00 horas tenía previsto comenzar con su recorrido que abarcaba las sedes del PRI y el PAN estatal; Congreso local y los Palacios de Guadalupe, Monterrey y de Gobierno.

Sin embargo, desde temprana hora los representantes de varios colectivos rodearon el camión y le impidieron su circulación además de que no dejaron bajar al presidente del Consejo Mexicano de la Familia, Juan Dabdoub.

Inclusive Dabdoub se tuvo que retirar horas después a bordo de un vehículo particular, que fue fuertemente resguardado.

Entre los activistas estuvo Mario Rodríguez Platas, quien a gritos expuso que no se iba a permitir el paso de lo que calificó como “El autobús del odio”.

Para resguardar el orden en el sitio se presentaron elementos de Fuerza Civil y de la Policía de Monterrey. 

La vialidad se vio afectada por el evento que terminó en enfrentamientos airados entre uno y otro bando.

La situación se complicó cuando llegaron integrantes de México en Acción que arribaron para apoyar a Dabdoub.

Los integrantes de la comunidad LGBT no se cansaron de gritar “fuera pederastras” a los miembros de México en Acción y reprobaron la postura que tienen la cual calificaron como hipócrita.

Finalmente, la unidad naranja fue escoltada para que saliera de Nuevo León y tomó la carretera Monterrey-Saltillo.

“Lo que queríamos se logró”, dijo Platas a los medios de comunicación cuando lograron que el recorrido de “El Autobús de la Libertad” no realizará el plan proyectado en La Sultana del Norte.

El autobus naranja difunde una postura antidiversidad y aboga por el derecho primario de los padres de educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales y religiosas.