¿Cómo garantizaremos que el paisaje que nosotros hemos tenido el privilegio de ver será atestiguado por nuestros nietos y por los nietos de nuestros nietos?

Los incendios forestales que consumen los recursos naturales de nuestra región sin duda deben preocuparnos a todos. Y deben preocuparnos porque se trata del entorno del cual depende nuestra supervivencia como especie.

Por ello, la extinción de los siniestros que se encuentran activos, así como la prevención de nuevos incendios debe ser una prioridad para las autoridades de todos los órdenes de gobierno. Y en eso, desde luego que juega un papel importante el investigar las causas que originaron la conflagración actual.

Y si alguien resulta responsable de haber emitido la chispa que provocó lo que hoy estamos atestiguando debe responsabilizársele del hecho y castigársele en la medida en la cual las normas definan que debe asumir un castigo por sus acciones.

Sin embargo, es necesario entender que castigar a individuos concretos no va a restaurar el daño que se ha causado al ecosistema ni va a devolvernos el paisaje que perdimos a causa del fuego. Cuando mucho, el castigo a los responsables lo que logrará es darnos un cierto sentido de satisfacción que se parece más a la venganza que a la justicia.

Esto no quiere decir, desde luego, que debamos soslayar la necesidad de que se aplique la ley a quienes con sus acciones hubieran provocado la conflagración. Lo que implica es que no debemos centrar nuestras emociones exclusivamente en la aplicación de la ley.

En otras palabras, lo que debiéramos priorizar -o, al menos colocar al mismo nivel- es la necesidad de identificar las medidas concretas que se requieren para la preservación adecuada de nuestro medio ambiente, lo cual implica definir las responsabilidades que cada quien tiene en este sentido.

¿Cómo lograremos preservar nuestros bosques? ¿Cómo garantizaremos que el paisaje que nosotros hemos tenido el privilegio de ver será atestiguado por nuestros nietos y por los nietos de nuestros nietos? ¿Cuáles son las medidas que requiere nuestro medio ambiente para mantenerse a lo largo del tiempo?

Eso es mucho más importante que iniciar procesos penales en contra de quienes hoy pueda considerarse que provocaron los incendios forestales que a todos entristecen. Y esto es así, porque por mucho que castiguemos a personas en lo individual, eso no va a restituirnos lo que hemos perdido.

Pero aún: el castigo a personas específicas tampoco garantiza que esto sería un disuasor eficaz para prevenir futuros incendios que, de acuerdo con los especialistas del tema, son inevitables incluso sin la intervención -o la irresponsabilidad- de los seres humanos.

Una vez más: no se trata de exculpar a quienes puedan tener responsabilidad -directa o indirecta- en la génesis de los incendios forestales que estamos atestiguando. De lo que se trata es de llamar la atención respecto de lo que es relevante en términos de largo plazo.

Y en el largo plazo lo que implica es preservar el medio ambiente. A eso tendríamos que enfocar en primer lugar nuestro interés.