Familiares de las 298 víctimas del vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado en Ucrania en 2014 asisten hoy al inicio del juicio en Holanda.

Con el sonido de fondo de los aviones despegando del aeropuerto de Ámsterdam, de donde partió en 2014 el vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado en el este de Ucrania, la primera sesión del juicio es volver a recordar a la tragedia, reflejada en el rostro de los familiares de las 298 víctimas.

El presidente de esta sala del tribunal de alta seguridad de Schiphol, Hendrik Steenhuis, declaró que "los familiares tuvieron mucha paciencia" desde lo ocurrido, por lo que es hora de "hacer justicia", y lamentó que este será "un proceso judicial doloroso y emocional" durante el cual los familiares podrán "contar el dolor y el impacto que tuvo en ellos esa tragedia".

Pero el hecho de que por fin se celebre un juicio hace de hoy "un día histórico por su significado para la comunidad internacional, porque estamos hablando del asesinato masivo de 298 civiles", comentó a Efe Michael Bociurkiw, que era miembro de la Misión de seguimiento de la OSCE en Ucrania y fue uno de los primeros en llegar al lugar de la catástrofe.

"Hemos estado ahí mucho antes de que los investigadores extranjeros llegaran al sitio, estuvimos solos durante días y días. Pararse ahí, delante de esos restos, de los cuerpos tirados durante días, hacía incluso difícil imaginar que los cadáveres iban a ser repatriados algún día, y mucho menos que fuera a haber un juicio", asegura.

Los abogados de uno de los cuatro acusados, jueces, parte posterior derecha y la fiscalía, parte posterior izquierda, en el comienzo del juicio de cuatro hombres acusados de asesinato por el derribo del vuelo 17 de Malaysia Airlines. Foto: AP

Este es el primero, pero no se espera que sea el único ni el último juicio que trate de procesar a los responsables, porque "ha sido una larga cadena, desde que la decisión fue tomada, el traslado del sistema de misiles Buk ruso a territorio rebelde en Ucrania, hasta lanzarlo para derribar el avión y llevarse el lanzamisiles de vuelta. Y todo indica que la cadena de mando empieza en el Kremlin", añade Bociurkiw, hoy analista internacional.

El caso que comenzó hoy tiene identificados a cuatro sospechosos, tres rusos -Ígor Guirkin (también conocido en Rusia y Ucrania bajo el apellido Strelkov) , Serguéi Dubinski y Oleg Pulátov- y un separatista ucraniano, Leoníd Járchenko, pero ninguno de ellos se ha presentado en el tribunal para defenderse, ni escuchar las acusaciones, y tampoco se espera que lo hagan en el futuro.

Solo uno de ellos, el ruso Oleg Pulátov, optó por reconocer de alguna manera al tribunal, enviando a dos abogados para defender su inocencia ante las acusaciones de la Fiscalía, pero el resto serán juzgados en rebeldía y sin representante legal.

Uno de los abogados de las víctimas, Peter Langstraat, explicó a la prensa que se pensaba que los cuatro acusados "tenían una estrategia de defensa planteada" por Rusia, pero que tras ver que solo uno tiene representante legal, no parece que "todos estén bajo el ala de (el presidente ruso, Vladímir) Putin, ni que tengan instrucciones sobre cómo actuar".

Guirkin, que participó en la anexión de Crimea en marzo de 2014 y ocupó el cargo de "ministro de Defensa" de una de las dos regiones ucranianas ocupadas por los separatistas prorrusos, acaba de fundar un partido político en Rusia que se presenta como contrario a Putin, lo que muestra que los cuatro acusados no están coordinados, aunque se les relacione a todos con el Kremlin, añade Langstraat.

Mañana martes se escucharán las acusaciones y argumentos de la Fiscalía.

El caso del MH17 ha acarreado una atención mediática mundial, con más de 450 periodistas nacionales y extranjeros pendientes del juicio en Holanda. El tribunal ha establecido un edificio temporal para la prensa, levantado en especial para este juicio dentro del Complejo Judicial de Schiphol, donde se lleva a cabo el proceso.

Aunque una veintena de padres han acudido al tribunal, la mayoría de los familiares de las víctimas, incluidos parientes que han viajado desde Malasia y Australia, han optado por seguir el juicio desde un centro de convenciones en Nieuwegein, a unos 55 kilómetros del tribunal y del aeropuerto de Schiphol, de donde partió aquel avión.

Piet Ploeg, de 56 años, quien perdió a su hermano, su cuñada y su sobrino de 21 años en el desastre, aplaudió que se permita a los familiares hablar ante la corte y subrayó que "no hay más opción que esperar pacientemente" hasta que les llegue el turno.

Este es el primer y el único juicio que se ha celebrado hasta ahora en relación al MH17, y tiene lugar en los Países Bajos porque Rusia frenó el establecimiento de un tribunal de la ONU para este caso y la mayoría de las víctimas son de nacionalidad holandesa.

Al mismo tiempo, Australia, Bélgica, Malasia, Ucrania y Holanda continúan investigando, porque ninguno de los cuatro acusados es responsable de dar la primera y última orden de derribar el avión, ni tampoco fueron quienes realmente lanzaron el misil.