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Lesionado el 23 de octubre en Valencia, las primeras especulaciones apuntaban a que su presencia en el Clásico de este sábado era bastante improbable

BARCELONA.- Andrés Iniesta entrenó con absoluta normalidad junto al resto de la plantilla del Barcelona y su presencia en el Clásico del sábado se entiende segura, a la vista de las buenas sensaciones que transmitió.

Lesionado el 23 de octubre en Valencia, las primeras especulaciones apuntaban a que su presencia en el Clásico de este sábado era bastante improbable, atendiendo a los plazos de recuperación, pero las pruebas médicas que pasó la última semana de noviembre fueron tan positivas que hasta Luis Enrique fue informado que era muy posible que pudiera contar con el jugador.

Al margen de la plantilla pero a ritmo cada vez mayor, Iniesta aceleró en su puesta a punto y el lunes mantuvo una conversación con el entrenador en la que le dio por hecho que a falta de una última prueba estaría en condiciones de jugar frente al Real Madrid, lo que fue recibido con alivio desde el cuerpo técnico.

Socio innegociable de Leo Messi, la alineación de Iniesta en el Clásico provoca un efecto dominó muy esperado para el Barcelona: mayor soltura en el manejo de balón, mejor entendimiento para Busquets y la presencia de un jugador de indiscutible ADN barcelonista, conocedor del cuándo y el cómo en cualquier situación del partido.

ALBA, A LA ESPERA
Con Umtiti ya recuperado, como demostró alineándose el miércoles en Alicante, y las buenas noticias de Iniesta, en el Barcelona se mantiene solamente la duda alrededor de Jordi Alba, que también entrenó en teóricas buenas condiciones este jueves.

El lateral se lastimó durante el partido que el Barcelona perdió el último fin de semana en Anoeta y se puso en duda desde el cuerpo médico que pudiera estar en plenitud de condiciones ante el Real Madrid.

Sin noticias desde principios de semana, verle entrenar este jueves con el resto de la plantilla se aventura como la mejor noticia.