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El Centro ProDH documentó que además de ser torturada con violencia sexual, observó cómo torturaban al mismo tiempo a su hermano;

El próximo 12 de febrero se llevará a cabo la audiencia de vista del caso de la torreonense Mónica Esparza, acusada con base en tortura, y presa por delitos de secuestro y posesión de armas desde hace siete años.

Defendida legalmente por abogadas del Centro ProDH en la Ciudad de México, Mónica será trasladada del Penal Federal 16 en Cuautla del Río, Morelos, al juzgado del primer distrito de Torreón, para enfrentar la que podría ser su última parte en un proceso que se llevó a cabo con el viejo método del sistema de justicia penal.

El caso de Mónica es uno de los más graves en el tema de la tortura en Coahuila, y de él se desprende incluso una recomendación emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, donde se acreditó la responsabilidad a siete elementos de la Dirección de Seguridad Municipal. También se mencionan a elementos que los recibieron en un “campo militar”, donde ocurrieron los hechos.

El Centro ProDH documentó que además de ser torturada con violencia sexual, observó cómo torturaban al mismo tiempo a su hermano; además de la ejecución arbitraria de su esposo.

En el mismo caso se menciona que Mónica y su hermano fueron trasladados al Ministerio Público de la PGR en la Ciudad de México sin saber los cargos por los cuales había sido acusada y, ahí mismo, se le hizo firmar una carta de confesión de delitos.