Y ahí seguirá Héctor, haciendo lo que le apasiona y transmitiendo a las nuevas generaciones su experiencia.
Más de dos mil personas siguen sus reflexiones sobre la vida y el deporte.

Saltillo.- Uno se motiva cuando se asoma a la vida de Arenas. Así le dicen sus amigos a Héctor, lo llaman por su apellido. Y es que es diferente cuando las frases inspiradoras y de superación personal vienen de un saltillense que conquistó innumerables títulos con el equipo de futbol americano de los Borregos del Tecnológico de Monterrey y fue seleccionado nacional este 2015 para participar en el Mundial.

Un día de junio recordó en sus redes sociales una conferencia que dio en León, Guanajuato, tres años atrás. Así, frente a niños de sexto de primaria de una escuela de Saltillo, les dice que no hay imposibles y vienen a su mente cada una de las veces que ha pisado un emparrillado, de la satisfacción de correr esa última yarda para conseguir el primero y diez, con el tobillo hinchado, como sea.

“En el momento en que elijas seguir tus sueños, tu vida cambiará”, “No hay nada imposible, solo mentes limitadas”, dice Héctor Arenas Estrada en sus cuentas personales de redes sociales y lo ejemplifica en las decenas de pláticas que ha dado en primer, secundarias, preparatorias y universidades de Saltillo. 

Sus fotografías transmiten la gloria, con el número 70 en la espalda. De azul y blanco en la línea ofensiva de los Borregos del Tec de Monterrey o con su pareja de vida, Paola. 

“Hoy después de 3 días y 4 entrenamientos en el puente sale la lista final para el mundial de Canton Ohio 2015 aparece mi nombre #70 Héctor Arenas hoy la meta se cumplió han sido años de esfuerzo de trabajo de no desistir de ir contra todo lo que no está a tu favor y persistir y seguir luchando por un sueño no dejándote vencer ante nada y nadie”, publicó con orgullo el 4 de mayo en su cuenta de Facebook.

Su sueño más grande había llegado, la frustración de no ir al Mundial de Austria en el 2011 por una lesión en el hombro había quedado atrás. Arenas participó representando a México en el Mundial de Canton, Ohio este 2015, donde obtuvieron el tercer lugar entre las 12 selecciones más poderosas del mundo. A sus padres Juan Manuel y Alondra, a sus amigos, a sus entrenadores, a todos se dio el tiempo de agradecer.

Y ahí seguirá Héctor, haciendo lo que le apasiona y transmitiendo a las nuevas generaciones su experiencia. Lo veremos en el emparrillado, en su gimnasio y en las escuelas dando conferencias.