Daños. Así quedó el auto de Luis Andrés, de 19 años de edad. / Ulises Martínez
La joven se disponía a dejar a la escuela a sus familiares

Al ver la luz del semáforo en ámbar ya para cambiar a rojo, un joven de 19 años pisó el acelerador de su vehículo, sin embargo en el cruce ya había cambiado la luz y le tocaba el turno a otros vehículos, originándose un percance.

Luis Andrés Galindo Rodríguez, de 19 años, circulaba por Luis Donaldo Colosio con dirección a Jesús Valdés Sánchez, pero el semáforo ya estaba cambiando y decidió acelerar.

Fue en ese momento que los automovilistas que esperaban el verde por Celestin Freinet avanzaron, momento que el vehículo Neon conducido por Luis se impactó de marea frontal con el costado de la camioneta Sivelrado 2500 conducida por Gema Guadalupe Ruiz Avalos, de 17 años.

La joven se disponía a dejar a la escuela a sus familiares, pero al recibir el impacto ya no pudieron asistir, arribado el personal de la Cruz Roja para prestar la atención correspondiente a los participantes.

Por fortuna no hubo más que daños materiales en el lugar, pues los conductores y sus acompañantes se encontraban bien y no requirieron traslado a ninguno nosocomio, haciéndose cargo de los trámites para el pago de los daños la Policía de Tránsito municipal y las aseguradoras.

En otro caso, luego de intentar rebasar un camión, una mujer a bordo de una camioneta propiedad de la empresa Carta Blanca terminó golpeando el camión que intentó rebasar y subiéndose a la banqueta en la Calle 30, entre Calle 17 y 14 de Febrero, en la colonia Amistad.

Trinidad Isabel Duarte, de 30 años, circulaba por 14 de Febrero procedente de Otilio González, e iba a dar vuelta por la Calle 30 para incorporarse a la Calle 17, por eso aceleró la camioneta Nissan con número de placas EZ 29 820 de la empresa cervecera.

Intentó pasar por la izquierda a un camión de tres y media toneladas, que también iba a dar vuelta por la Calle 30, pero al ver el vehículo el operador Luis Ernesto Martínez giró el volante hacia su lado derecho.

Sin embargo la camioneta sí alcanzó a golpearlo y debido a la velocidad a la que circulaba la mujer, se subió a una baqueta de más de 30 centímetros de alto, de nueva cuenta la mujer giró el volante y logró evitar dar de lleno contra una casa.