Foto: Orlando Sifuentes
Estudiantes exigen seguridad al rector Jesús Valenzuela; temen por su integridad

Alumnas de la Universidad Agraria Antonio Narro no solo han sido víctimas de robo, sino también de hostigamiento por parte de desconocidos que presuntamente las siguen hasta el Internado Matamoros, ubicado en la calle del mismo nombre en el Centro Histórico de Saltillo.

Después de haber dado a conocer que un sujeto ingresó a uno de los dormitorios de la casa de asistencia, donde logró robar dos computadoras, teléfonos celulares, tabletas electrónicas y hasta tenis de las alumnas, las afectadas dieron a conocer que hace unas semanas una alumna fue jaloneada por un tipo quien presuntamente daba indicaciones a otro individuo para subirla a un vehículo.

Vianey Rodas, la estudiante que informó del atraco en el internado, notificó también de este intento de “levantón”, al tiempo de manifestar que temen por su integridad, al ser un grupo de mujeres que no tiene manera de defenderse.

“Nosotros nos vemos en la necesidad de caminar desde la parada del Buitre, en Xicoténcatl y Ramos Arizpe, hasta el internado ubicado en la calle Matamoros y Ateneo, son unas 10 cuadras.

Apoyaré con un experto en leyes para que se interponga la denuncia ante el Ministerio Público y se encuentre al responsable”.
Jesús Valenzuela, rector.

“Intentaron tomar a una compañera; pocos metros antes de llegar iba caminando, un sujeto la saludó, se le hizo raro pero le respondió el saludo, cuando ella sigue, la jalonea, al mismo tiempo hace una llamada y da indicación a otra persona por medio de la llamada para que esté atenta”.

Vianey asegura que su compañera de escuela, también foránea, es una chica robusta, joven, alta y fuerte, por lo que en ella también estrujó al individuo y corrió hacia el internado.

“Afortunadamente la puerta del internado estaba abierta y entró sin sacar las llaves; frente del internado estaba una camioneta blanca con sujetos adentro, por lo regular sabemos de quiénes son los vehículos de los vecinos, pero eso fue anormal, no podemos asegurar que fueran las personas que querían levantarla, pero se vio muy sospechoso a los tipos de la camioneta”, relata.

Al registrar ya dos situaciones de violencia en su contra, las chicas de Chiapas, Oaxaca, Durango, Estado de México, Michoacán —por mencionar algunos estados— piden apoyo al rector de la Universidad, a quien solicitan un transporte más cercano y seguro al internado donde habitan 40 estudiantes mujeres.

Lo hurtado

Fueron seis alumnas las afectadas por el robo:

Computadoras.
Celulares.
Tablets.
Tenis.

Al haberse manifestado por el robo de computadoras, teléfonos celulares, tabletas electrónicas e incluso tenis de las alumnas, el rector Jesús Rodolfo Valenzuela se comprometió a brindarles un elemento de seguridad en la casa de asistencia, que al día de ayer ya estaba en funciones.

Así mismo, dijo que apoyará con un experto en leyes para que se interponga la denuncia ante el Ministerio Público y se encuentre al responsable del robo ocurrido esta semana y a plena luz del día.

“Le exigimos ayuda para recuperar lo perdido por las compañeras afectadas y dijo que trataría de ver la manera de sustituir los objetos robados”, dijeron las jovencitas.

Fueron seis chicas las afectadas por el robo de sus pertenencias: aseguran con gran esfuerzo salen de sus ciudades a estudiar y trabajar al mismo tiempo —en algunos casos—, por lo que es una gran afectación la que sufrieron.

“El sacrificio realmente es grande, la lucha que hacen nuestros padres al igual que nosotros, es grande, por eso el reclamo al rector, estamos acostumbradas a trabajar durante los fines de semana o incluso hay unas que trabajan en las noches; son objetos bastante caros, por eso nos sentimos tristes, enojadas a la vez”, dijo Vianey Rodas.

Hizo mención de que la mayoría de los estudiantes de la UAAAN son hijos de campesinos o de personas obreras que viven al día para reunir dinero y otorgarles las herramientas de estudio, por ello buscan justicia ante el reprobable hecho.

“No es un lujo, sino una necesidad el contar con ese tipo de aparatos, le manifestamos al rector nuestra preocupación, nos sentimos tristes y preocupadas a la vez”, agregaron.

El cuarto más afectado durante el robo, fue el número cuatro, donde hay seis chicas, a cada una le robaron la computadora, el celular y la tablet, en los otros cuartos no pudo entrar el ladrón pues  estaban cerrados. El delincuente logró sacar también pares de tenis que estaban en el pasillo.