Hace unos días, en un grupo de Facebook dedicado a la búsqueda de empleo, un hombre originario de Honduras solicitaba trabajo para los fines de semana. Su publicación provocó comentarios variados y en diferentes tonos, muchos de ellos “en broma” como “¿a ti sí te gustan los frijoles?”. Otros bañados de odio diciendo “regrésate a tu país”. Esto demuestra que en México la discriminación y la intolerancia se viven todos los días. 

Las principales manifestaciones que observamos en nuestra sociedad son: la discriminación hacia las mujeres al carecer de igualdad de oportunidades educativas, laborales y de desarrollo personal, por prejuicios que las ligan con el rol que han llevado desde el inicio de la historia de la humanidad, estereotipos que las limitan y limitan a quien los ejerce. La discriminación a las personas con discapacidad, quienes son excluidas de la vida y participación social, que carecen de oportunidades laborales y de la posibilidad de tener una vida autónoma en función de sus capacidades. La orientación sexual e identidad de género despiertan la intolerancia. Tolerar no es soportar, tolerar es apreciar y respetar la diversidad de culturas, formas de vida, de expresión, de ideologías y de ser humanos. Como principio básico de la dignidad humana, nuestras preferencias no deberían ser sometidas a juicio si cumplen con los principios de libertad. El racismo y el clasismo son manifestaciones que limitan la diversidad a través de una estructura jerárquica en la sociedad, en donde se busca la superioridad a través del color de la piel, pertenencia a un grupo social o socioeconómico.

En conclusión, sabemos que la discriminación está presente en nuestra sociedad porque todos los días podemos observar en las redes sociales, en las instituciones, en la calle o en las escuelas, de forma directa o indirecta, ataques en contra de la dignidad de una persona que le impide igualdad de derechos u oportunidades.

Memoria y Tolerancia es un museo que busca crear consciencia a través del aprendizaje y la educación de valores como la tolerancia, el diálogo, el respeto, entre otros. El Centro de Reconocimiento de la Dignidad Humana del Tecnológico de Monterrey se suma al esfuerzo educativo del Museo de la Memoria y Tolerancia, sabiendo que el único camino posible para eliminar la intolerancia y la discriminación de nuestra sociedad es la educación, en especial de niños y jóvenes.

El Túnel del MMyT invita a los estudiantes a conocer qué tanto saben sobre temas relativos a la historia de los genocidios, así como de derechos humanos y cultura de la paz, reconociendo la importancia de la memoria histórica y exponiendo la tolerancia como la única opción para erradicar la violencia.

Dicho túnel se instalará en el Tecnológico de Monterrey campus Saltillo del 3 de septiembre al 2 de octubre, abierto al público en general interesado en practicar la tolerancia a partir del conocimiento que ha dejado la historia de la humanidad.

Lic. Betzabé Elizarrarás García
Coordinadora de Bienestar y Consejería Tecnológico de Monterrey Campus Saltillo
@TECcampusSAL 
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Opinión Ciudadana