La SFP sólo decidió iniciar una investigación cuando un ciudadano, desde el anonimato que permite el Sidec, denunció lo que era del conocimiento público

A través de un comunicado de prensa, la Secretaría de la Función Pública (SFP) informó ayer de la apertura de un expediente de investigación relativo a la declaración patrimonial y de intereses de Manuel Bartlett Díaz, titular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De acuerdo con el comunicado, la decisión se tomó luego de recibirse una denuncia anónima a través del Sistema Integral de Denuncias Ciudadanas (Sidec) que dicha dependencia ha impulsado para que los ciudadanos puedan solicitar que se investiguen presuntos hechos de corrupción.

Como se recordará, el periodista Carlos Loret de Mola puso en circulación, hace un par de semanas, una investigación según la cual Manuel Bartlett poseería una fortuna 16 veces superior a la que manifestó en su declaración patrimonial luego de asumir la titularidad de la CFE.

La investigación periodística detalla una serie de propiedades que se encuentran a nombre de la pareja y los hijos del funcionario, pero que se presume forman parte de su patrimonio personal. A la fecha, aunque el poblano ha rechazado las imputaciones no ha negado la existencia de ninguna de las propiedades, ni la veracidad de los datos difundidos.

Resulta importante señalar que la Secretaría de la Función Pública sólo decidió iniciar una investigación cuando un ciudadano, desde el anonimato que permite el Sidec, denunció lo que era del conocimiento público y que ha desatado una oleada de críticas a la actual administración federal.

Por esto mismo, el que se haya decidido abrir un expediente de investigación constituye un importante reto para la Secretaría de la Función Pública, pues la conclusión a la que arribe, más allá del sustento legal que tenga, debe convencer a una ciudadanía que no confía en la imparcialidad de las autoridades respecto de casos como éste.

Un dato del comunicado, mediante el cual se dio a conocer el inicio de la investigación, convoca desde ya a la sospecha: el nombre de Manuel Bartlett no aparece en ninguno de los cinco párrafos del documento, en el cual sólo se limita a señalar que se recibió una denuncia y que se abrió un expediente relativo a la declaración patrimonial y de intereses “del Director General de la Comisión Federal de Electricidad”.

Por otro lado, nadie en la autodenominada “Cuarta Transformación” ha salido a condenar, criticar, o al menos calificar de importante la denuncia periodística. Incluso, durante el mensaje que con motivo de su Primer Informe de Gobierno emitió el Presidente de la República, el único funcionario que mereció un reconocimiento expreso fue Manuel Bartlett.

Quienes hoy guardan silencio habrían demandado en el pasado inmediato, en todos los foros a su alcance, que se investigaran los hechos e incluso que el funcionario fuera separado del cargo de forma “preventiva”.

Por ello resulta difícil creer que habrá una investigación imparcial y que, al final de esta historia, podríamos despertarnos con la novedad de que la Secretaría de la Función Pública decidió sancionar a uno de los más conspicuos funcionarios de la 4T.

Pero claro, la titular de la SFP siempre podría sorprendernos.