Señalado. Américo F., está acusado de pedir favores sexuales a cambio de una plaza laboral / Archivo
Afirma Katy Salinas, titular del Instituto de las Mujeres, que se llegará a las últimas consecuencias

Un caso de acoso en contra de una mujer por parte de un funcionario público del Gobierno del Estado, ya se atiende por el Instituto Coahuilense de las Mujeres, reveló Katy Salinas Pérez.

Sin dar detalles sobre el caso, la funcionaria aseguró que es indispensable que las mujeres se acerquen a la dependencia estatal para abrir un proceso de investigación con el asesoramiento de expertos en la dependencia.

“Estoy en contacto con una chica, en estos días abriremos el proceso de entrevistas ya con el protocolo en el que le creemos siempre a la víctima, es decir, debemos creerle a todas las mujeres cuando llegan a pedir ayuda”, dice.

Cabe recordar que VANGUARDIA publicó en el mes de marzo el caso de una mujer que señaló a su agresor como un funcionario estatal de nombre Américo, quien pedía favores sexuales a cambio de plazas y mejoras laborales. Accedía a los que le pedía, no iba a poder trabajar”.

Además, la directora del IMC aseguró que en caso de algún funcionario resulte culpable de acoso, se llegará a las últimas consecuencias como lo indica la ley en torno a una denuncia penal, y siempre siguiendo la línea “cero tolerancia en casos de violencia contra las mujeres”.

En este sentido, Salinas Pérez reconoció que el acoso es un delito de realización oculta, por lo que se recibe a las victimas bajo un protocolo de credibilidad, sin embargo, dejó en claro que no pueden tomar señalamientos o quejas de redes sociales, pues obligatoriamente se debe realizar una denuncia formal ante un ministerio público.

“Es muy importante que las mujeres levanten la voz, por eso las invitamos a que se acerquen a instituciones como nosotros porque tenemos puertas abiertas para darles todo el acompañamiento”, dijo.

Antecedentes

Una extrabajadora de Gobierno denunció a Américo F, un director de área de la administración estatal.

La afectada, quien pidió anonimato, asegura que el funcionario solicita favores sexuales a cambio de una plaza o una mejora laboral, además de acosar a las trabajadoras.

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“En diciembre de 2013 me salí del INEA, también por acoso. Me acosaba el profesor Fernando. Yo me acerqué porque ya habíamos trabajado anteriormente con el licenciado Octavio. Quería ver qué se podría hacer para que me cambiaran a otra institución, pero le dio largas. Pasaron los seis años del Gobierno pasado y el señor Américo siempre me decía, ‘yo la puedo ayudar pero a cambio de..., a cambio de’..., fastidiándome”.

En febrero de 2014 la afectada se postuló para un puesto como asistente en una corporación de seguridad. La entrevistaron y presentó los exámenes de control y confianza que aplican a todos.

“Ya había acreditado todos los exámenes, pero me dijeron que no. Me regresan con el licenciado Américo y me dice ‘si, ya está su puesto, nada más que falta una cosa; vaya a que le apliquen los exámenes y luego viene para ponernos de acuerdo. La tengo que estar viendo una vez por semana’”.

La trabajadora declaró que el funcionario la citó en una casa en la colonia Oceanía Bulevares.

“Hubo una excompañera que también la citó ahí. La quería forzar a entrar a esa habitación y la amenazó diciéndole que si no accedía a los que le pedía, no iba a poder trabajar”.