Foto: Especial
Al ser interrogada por su experiencia diplomática, contestó que quien la había nombrado había sido el presidente Andrés Manuel López Obrador

La cónsul de México en Estambul, Isabel Arvide, viajó la tarde de este domingo en primera clase en vuelo comercial en el vuelo de Aeroméxico 2652, de Ciudad de México rumbo a Chetumal, Quintana Roo. Al ser cuestionada justificó la situación respondiendo que la clase turista ‘estaba tomada’, llena por los periodistas y que solo había gastado 600 pesos más.

No obstante, los reporteros que la entrevistaron a su llegada a Chetumal le señalaron que sí había asientos en la zona donde ellos viajaron.

“Ay sí me encantaría venir con ustedes y los responsabilizó, el avión venía lleno por los periodistas (…) Pues a mí me dijeron que no lo había, pero de todas maneras yo pagué el avión, costaba 600 pesos más” 

“¿Le dieron algo especial?”, preguntó un reportero. A esto, Arvide respondió: “una cerveza”.

Luego, al ser interrogada por su experiencia diplomática, contestó que quien la había nombrado había sido el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“A mí me nombró el presidente. ¿Por qué me nombró el presidente? Porque le dio su gana nombrarme, pregúntaselo tú a él (…) Son (decisiones) totalmente del presidente (…) Lee las leyes, lee la Constitución, es una decisión del presidente, pregúntele a él, yo creo que lo ha discutido varias veces, ¿no lo ha respondido? Yo creo que sí, pero es una buena oportunidad, pregúntenle por qué me nombró”, subrayó.

Además, sostuvo que aceptó el puesto “porque al presidente no se le dice que no”.

Arvide Limón ha estado en medio de la polémica luego de que hace dos semanas se dio a conocer unos audios en los cuales se escucha que maltrata a una de sus colaboradoras en el consulado de México en Estambul.

En las grabaciones se escucha a Arvide decir: “Esa es la orden. Te bajas. Te bajas. Esa es la orden, te bajas. Ese es tu trabajo y van a hacer lo que yo diga”; ”vas a hacer lo que yo diga”. ”Me encargo de que no te vuelvan a dar trabajo”; “no me vuelven a utilizar la cocina para comer porque no tenemos ninguna obligación de dársela”; “no se les vuelve a pagar el dinero extra de la comida y haces favor de venir vestido decentemente, no vuelves a venir con una camiseta ni con sudadera ¿Queda claro?… Mi baño no lo utilizan por favor”.

“El material está editado. Existen 23 quejas formales mías sobre estos empleados y sus majaderías contra mí como consta. Como existen testigos, son jovencitos molestos porque no trabajaban y a mi llegada hubo otra dinámica. Los tres empleados querían ganar más dinero…”, escribió en la red social la diplomática.