El pasado 6 de julio la música se cubrió de luto con la muerte a los 88 años de edad del cantante, compositor y guitarrista brasileño Joao Gilberto, conocido como “el padre del bossa nova”.

Se atribuye a Gilberto la destilación del ritmo de percusión y sincopado de la samba que dio lugar a la “bossa nova” al tocarla en una guitarra sin acompañamiento apoyado solo en una forma de cantar a bajo volumen tras conocer al músico Tom Jobim, pianista y compositor con educación clásica que también gustaba del jazz estadounidense. Fue a finales de la década de los 50 cuando Joao Gilberto graba su primer disco titulado “Chega de Saudade” con el cual se da por iniciado de forma oficial el movimiento musical del “bossa nova”. Tan pronto como para el año de 1962 la “bossa nova” había sido asimilada por músicos de jazz norteamericanos como Stan Getz, quien invitó a Gilberto y a Jobim en el que se convertiría en uno de los discos de fusión bossa nova y jazz más exitosos de la historia.

“Gets/Gilberto” se lanzó en marzo de 1964, obtuvo el Grammy en 1965 y entre sus temas destacó la composición de Jobim y Vinicius de Morales “Garota de Ipanema” (“la Chica de Ipanema”) que se convirtió en un clásico instantáneo del pop internacional llevando a la fama a la cantante Astrid Gilberto, entonces esposa de Joao Gilberto, Su versión en inglés fue cantada por grandes de la talla de Frank Sinatra, Dean Martin y Tony Bennett, entre otros, aunque irónicamente sus últimos años los vivió enclaustrado en su casa ya que vivía solo desde el año 2009, en el año 2011 fue demandado y desalojado de su departamento y fue hasta en diciembre del 2017 cuando su hija Babel (Isabel) tomó el control de sus finanzas alteradas por su deterioro mental y su gran endeudamiento. Descanse en paz.

En notas más agradables, será el próximo jueves 18 cuando se lleve a cabo en el Watsco Center de la ciudad de Miami la edición número 16 de los Premios Juventud en cuyo escenario se darán cita algunos de los artistas con más nominaciones como Maluma (con ocho); Bad Bunny (seis); Daddy Yankee (siete); Becky G. (seis) y Ozuna (cinco), entre otros, además de las actuaciones de los herederos de dinastías de la música vernácula mexicana como Álex Fernández y Ángela Aguilar, entre otros.

Pero aun y cuando estos dos últimos, fuera de escándalos que han propiciado miembros de su familia como abuelos, progenitores o medios hermanos, han estado brillando con luz propia gracias a su dedicación para con la música de un tiempo atrás, lo cuestionable de los mencionados Premios Juventud (pero desgraciadamente una presencia que asegura su rating sólo por el morbo de verla) es que entre los nominados y presentadores se anuncia a Frida Sofía, la controvertida hija de Alejandra Guzmán en lo que se espera sea su “debut” sobre un escenario ya que al parecer toda la telenovela que ha ido literalmente escribiendo a través de sus redes sociales en cuanto a la tormentosa relación con su progenitora ha sido en realidad un truco publicitario para debutar en estos menesteres. Así las cosas.

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