A mediados de la semana pasada, con exactitud el miércoles 14 de abril, se cumplieron 45 años del fallecimiento de la muerte del activista contestatario, escritor y guionista cinematográfico mexicano José Revueltas. 

Nacido de una familia de buena posición el 20 de noviembre de 1914 en Santiago Papasquiaro, Durango, el maestro Revueltas, a diferencia de su hermano músico Silvestre, en lugar de aprovechar el apoyo de la familia para incluso en realizar estudios en el extranjero, decidió ser autodidacta, y fue en la biblioteca donde encontró su vocación escribiendo grandes obras literarias que lo llevaron para mediados de los años 40 a incursionar con no menos éxito en el cine mexicano en plena época dorada donde no solo obtuvo un Ariel al Mejor Guion Adaptado de 1946 por “La otra”, de Roberto Gavaldón, con quien hizo otras relevantes mancuernas como el clásico film noir “En la palma de tu mano” (1951); “El rebozo de soledad” (1952) y “Las tres perfectas casadas” (1953), que le diera otras tres nominaciones al premio.

En los años 60, y luego de sufrir una decepción del régimen comunista de Cuba donde buscaba fortalecer sus ideales dentro de sus convicciones socialistas en México, Revueltas regresó justo para sumarse a los movimientos sociales que desembocaron en el movimiento estudiantil de octubre de 1968 el cual, por asumir la responsabilidad del mismo, lo llevó a ser encarcelado en Lecumberri donde escribió su última gran obra literaria, “El Apando”, que el no menos provocador cineasta Felipe Cazals llevó al cine a mediados de los 70 pero que para su desgracia el maestro no pudo ver proyectada al estrenarse el mismo año que falleció a los 61 años de edad. 

Un día después de este aniversario luctuoso por desgracia se dio por su cuenta la muerte a los 81 años de edad del primer actor de origen chileno Patricio Castillo tras complicaciones derivadas de un padecimiento de pulmón, prolífico histrión que en cine no dejó de trabajar en nuestro país desde principios precisamente de la década de los 70 después de debutar en la ópera prima como director de Jorge Fons “El Quelite”, de 1970 y seguirse con su participación en clásicos como “Mecánica Nacional”, de Luis Alcoriza y “El Rincón de las Vírgenes”, de Alberto Isaac, ambas de 1972 y la última actuando al lado de los coahuilenses Emilio “Indio” Fernández y Carmen Salinas en una recopilación de los mejores cuentos incluidos en “El llano en llamas”, de Juan Rulfo.

Castillo tuvo la oportunidad de ser parte también de un par de películas que nos representaron en la entrega del Oscar en la terna a la Mejor Película Extranjera de 1975 (por “Actas de Marusia”, de Miguel Littin) y del 2000 (por “Amores perros”, de Alejandro González Iñárritu) y participó en producciones hollywoodenses como “Pilgrim” (Harley Cokeliss, 2000), donde también actuaron Ray Liotta y Armin Mueller-Stahl) y “Pecado original”(Michael Cristofer, 2001), remake del clásico “La Sirena de Mississippi” (Francois Truffaut, 1969), compartiendo créditos con Antonio Banderas y Angelina Jolie, siendo su último filme “Sanguinetti” (Christian Díaz Pardo, 2020). Descanse en paz.

 Comentarios a: tesse_69@hotmail.com