¿Cómo andas?

Bien, me vine al foro a trabajar.  Tengo mucho que escribir.

Qué bueno que tengas trabajo.

¡Es domingo y hasta sesiones tuve!

Pues, si te buscan es porque haces bien tu trabajo.

Sí, soy muy privilegiada, solo que a veces me gusta jugar a quejarme.

¡Jajajajajajaja!  Ya entiendo.

Creo que me quejo poco, o me gusta pensar que realmente aprecio lo bendecida y privilegiada que soy.  A la vez sé que trabajo demasiado y que me preocupo mucho por los demás.  Todos tenemos problemas y cada uno de nosotros padecemos las broncas propias.  Quisiera que todos estuviéramos bien, pero el tema es que somos tan inconscientes ante la vida.  Una situación que para mí es difícil, para otro puede ser muy deseable.  

Me ha pasado que cuando algo se me hace complicado y me mueve muchas fibras alguien me dice, “Eso no es problema, simplemente lo haces de tal o cual manera.”  Pocas veces deseo explicar todo lo que estoy pasando para tomar mis decisiones.  No quiero compartir mi incapacidad, o mi vulnerabilidad, y mucho menos mi dolor.  Y sé que es difícil para otros comprender lo que me mueve, que yo diga “no se puede”, y que eso sea una declaración inamovible sin opción a diálogo ni negociación.  

Tengo mucho trabajo y a veces quisiera tomar un rato y recargarme en el regazo de alguien y llorar, o tal vez ver una película, o tal vez dormir.  Me queda claro que no siempre respondo ante las situaciones de otros de la manera que a ellos les funciona.  ¡Qué difícil es saber lo que otro necesita!  A veces, muchas veces, no sé ni qué necesito yo.