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Uno de los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México expresó que “en los nuevos programas sociales del Gobierno federal no parece haber una clara estructura de incentivos inter-temporales hacia una mayor productividad y eficiencia, lo cual podría significar un fuerte costo en el bienestar”

Los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) expresaron sus dudas sobre los planes en la administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador, entre los que destacaron los programas sociales, baja inversión pública y proyectos cuya rentabilidad financiera y social no es evidente.

La combinación de estancamiento en la inversión y la fortaleza en el consumo derivada de los programas sociales del Gobierno federal puede tener implicaciones importantes tanto para el crecimiento de la economía como para la conducción de la política monetaria, señaló el Banco de México en la minuta sobre su última reunión con motivo de la decisión de política monetaria.

Entre las dudas que expresaron los integrantes del Banco Central sobre el nuevo gobierno se encuentran:

•  Que las políticas contempladas pueden generar distorsiones y afectar la eficiencia en la asignación de recursos en la economía y, por lo tanto, a la productividad.

• Un miembro señaló que será necesario asegurar la congruencia de las acciones contempladas, los proyectos multianuales considerados y los supuestos utilizados, especialmente respecto del crecimiento de la economía y la producción de petróleo, con la fortaleza de las finanzas públicas a mediano y largo plazos.

• Algunos advirtieron que el paquete económico no mejora la estructura del gasto y que la nueva estrategia del Gobierno federal pareciera privilegiar el consumo sobre la formación de capital físico y humano, lo que también podría repercutir en el crecimiento potencial.

• Señalaron que, en el nuevo presupuesto, la inversión pública no aumenta en proporción al PIB y será destinada a proyectos cuya rentabilidad financiera y social no es evidente.

• Uno de los integrantes agregó que en los nuevos programas sociales no parece haber una clara estructura de incentivos inter-temporales hacia una mayor productividad y eficiencia, lo cual podría significar un fuerte costo en el bienestar.

• Otro indicó que la combinación de estancamiento en la inversión y fortaleza en el consumo puede tener implicaciones importantes tanto para el crecimiento de la economía, como para la conducción de la política monetaria.

• Destacaron que aún falta que se den a conocer las estrategias del nuevo gobierno en sectores clave para el desarrollo, en donde existían procesos de implementación de reformas de alcance y madurez de mediano y largo plazos, tales como educación y energía.

Por otra parte, el documento refiere que un crecimiento de los salarios reales por arriba de la productividad podría conducir a una mayor inflación, poniendo en riesgo el objetivo de elevar el poder adquisitivo de las remuneraciones.

“Implementar una decidida política de competencia en algunos sectores debería conducir a una reducción en el precio de los bienes y servicios poco competidos, conduciendo a una elevación en el poder adquisitivo de los salarios sin generar riesgos y presiones sobre la inflación”, destacó.

El pasado 20 de diciembre, la Junta de Gobierno decidió por unanimidad aumentar en 25 puntos base el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día a un nivel de 8.25 por ciento, su nivel histórico más alto, el cual no se alcanzaba desde 2008.

INCERTIDUMBRE EN 2019

La incertidumbre en temas políticos y de gobernanza podrían impactar la situación financiera y económica del país en 2019, consideró Abraham Vergara Contreras, coordinador de la Licenciatura en Contaduría y Gestión Empresarial y la Licenciatura en Finanzas de la universidad IBERO.

Destacó que en las primeras decisiones del nuevo gobierno se observan factores que podrían generar incertidumbre. “Por un lado, se están dando apoyos y más apoyos a los sectores más vulnerados, pero por otro quedan muchas dudas de cómo se va alcanzar la consecución de los recursos para dar cumplimiento a los mismos”.

Para 2019 se tiene una previsión inflacionaria de 3.4 por ciento por encima de la meta de Banxico, aunque es verdad, hace más de un año que se rebasó y ahora se harán esfuerzos por contenerla y regresarla a la banda conveniente que favorezca la economía de las familias mexicanas, explicó el académico.

Señaló que el tipo de cambio peso-dólar con el cual fue hecho y aprobado el presupuesto se encuentra alrededor de los 20 pesos y advirtió que durante el año podrá alcanzar niveles mucho más altos, provocados por la debilidad de la economía del país o por factores externos que golpeen a nuestras finanzas.

El académico de la IBERO destacó que el México de 2019 se encuentra más preocupado por la gobernanza y la seguridad que por el flagelo de la corrupción e impunidad; la esperanza de un nuevo año y un nuevo gobierno donde 18 programas sociales serán los prioritarios para poder mitigar la desigualdad y en la medida de lo posible disminuir la pobreza.