Hay una inquietante pregunta sobre el Peter Pan “Pack” de “Juris”, integrado por su líder, Alfonso Yáñez Arreola, recién nombrado director de “Juris” y sus cómplices, Baltazar Guerrero, el notario Ramón Oceguera, Alfonso Verduzco, Leonardo Borrego -mejor conocido como “el chico de los Sex-Packs de ‘Juris’”, Javier Villaseñor y Aldo Martínez.

¿Quién les permite dormir con su biberón que tiene esta inscripción propia de su delirio preadolescente: “de ‘Juris’ a la Rectoría: nuestro límite es el infinito”?

¿Acaso no tienen papá, qué los mire feo o mamá que haga volar la chancla en su dirección?

La pregunta es pertinente, porque el atropellado arribo de Yáñez a la dirección de la “3 o más veces heroica ‘Juris’”, no tiene el apoyo de Rubén Moreira o de Miguel Riquelme. Menos, el de Salvador Hernández Vélez.

Alfonso aprovechó la confusión de la pandemia, la crisis presupuestal de la UAdeC y la riesgosa gobernabilidad del estado, para labrar su camino rumbo a la dirección de “Juris”. Contó, claro, con un grupo de traviesos ingobernables como él: los magistrados Alfonso Yáñez Arreola e Iván Garza.

El exmagistrado Óscar Nájera Davis. El presidente magistrado, Miguel Mery y la presidenta del Tribunal de Justicia Administrativa, Sandra Rodríguez Wong. A los cuales, delirantes por el triunfo de Yáñez, piensan que les quedó chica “Juris”, para tomar por asalto la rectoría de la UAdeC.

Mientras Yáñez imagina ser rector, se deja querer por Campanita quien le hace cosquillas en la barriga. Sobra decirlo, Zorrillo, Osezno, Conejo, Los Gemelos y Mofeta no paran de dar maromas, empujarse y reír.

¿Algún escritor de películas de terror hubiera imaginado un mejor personaje que Alfonso para reflejar y profundizar la decadencia de “Juris”? Lo dudo.

Veamos la ruta crítica de Yáñez en su doble intención por labrar su llegada a la dirección de “Juris” y contribuir a su destrucción.

Enero 2017: Confabulado con Óscar Nájera, Baltazar Guerrero y Alfonso Verduzco, manipularon a los estudiantes para acabar, mediante un referéndum fabricado exprofeso, con la dirección de Luis Efrén Ríos y la nueva carrera de derecho -reconocida como la mejor en el país, por la Suprema Corte de la Nación.

2017: Ese mismo año, él y su equipo nombran a Francisco Yáñez Armijo como director de “Juris”. Luego, lo traiciona y gesta su salida y su desprestigio.

De 2017 a 2020, con el apoyo del notario Ramón Oceguera, Alfonso continuó su campaña pre electoral ajustada a los más altos cánones de “Juris”: carnes asadas y borracheras con estudiantes.

2019: Como titular de la Defensoría de Derechos Humanos Universitario, defendió a su amigo Leonardo Borrego -hoy exsecretario técnico de Jurisprudencia- de acusaciones puntuales, por ser promotor de los “packs” que distribuían imágenes íntimas de mujeres estudiantes de “Juris”.

Ese mismo año, Arreola no supo, tampoco, responderle a las mujeres de la UadeC, ante la flagrancia cotidiana de acoso sexual a su interior, con las exigencias de estándares internacionales en el tema de género. El rector tuvo que despedirlo por las quejas de las alumnas afectadas.

2020: Terminada la gestión de Yáñez Armijo, entra Elías Villalobos como coordinador de la facultad, con una responsabilidad precisa: preparar las elecciones virtuales para nombrar al nuevo director. Ocurre una cosa notable: ninguno de los mejores perfiles de la abogacía local hace el menor intento por competir contra Yáñez Arreola.

Gana Alfonso por 586 votos contra 93 de la candidata Larissa Morales, a quien le fue negado su registro al inicio, y sólo tuvo seis horas para hacer campaña.

¿Quiénes están felices? Peter “Juris” Pan y su pandilla que en su adolescencia perpetua -se preparan para ahondar el desprestigio y la decadencia de su “bien amada” facultad.

Lo dicho. Esta película de terror institucional encontró en Alfonso, el personaje trágico ideal que sin duda le permitirá alcanzar el Oscar.